
El régimen cubano volvió a negar la existencia de negociaciones con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, e inclusive rechazó la idea de que integrantes de la familia Castro se encuentren en un diálogo de este tipo.
“No existe ningún diálogo de alto nivel entre el gobierno de EEUU y Cuba. Ni siquiera hay diálogo a nivel intermedio. Hemos tenido intercambio de mensajes. Lo que hay son las conversaciones usuales que han existido a lo largo de mucho tiempo”, comentó el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, al ser entrevistado por La Jornada.
Ante los cuestionamientos del medio de prensa mexicano, conocido por su postura izquierdista, el funcionario agregó: “Son rumores. No es cierto que existan pláticas de familiares de nadie que represente al gobierno cubano y EEUU, en función de un diálogo. México no está jugando ningún papel de este tipo”.
Fernández de Cossío afirmó que La Habana considera “posible un diálogo con el gobierno del presidente Trump”, aunque advirtió que para que este ocurra, es necesario que Washington muestre voluntad y disposición para entablar una conversación “seria y respetuosa”.
El viceministro insistió en que para que el diálogo se materialice, la administración Trump “debe dejar de lado las ficciones fabricadas por los sectores anticubanos en EEUU, que buscan seguir viviendo y lucrando con la hostilidad bilateral”. Además, destacó que el gobierno estadounidense “debe dejar de mentir” al afirmar que Cuba representa una amenaza, ya que consideró que esa idea es “imposible”.
Este mismo funcionario comentó la semana pasada que había un intercambio de mensajes con EEUU, pero no lo considera un diálogo formal. “Las comunicaciones entre ambos gobiernos han sido al “más alto nivel”, aunque precisó que, por el momento, se trata solo de intercambios de mensajes”, dijo a CNN.
Las preguntas de La Jornada se basan en las declaraciones expresadas por Carlos Cabrera Pérez, exreportero del diario oficialista Granma y exiliado en España hace algunos años, quien dijo que Alejandro Castro Espín, general de brigada del Ministerio del Interior de Cuba (Minint) e hijo de Raúl Castro, habría negociado en México con un alto cargo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Según dicho comunicador, las conversaciones tenían como objetivo encontrar una posible salida a la crisis bilateral entre Cuba y EEUU, que actualmente tiene como resultado un embargo petrolero a la Isla.
A pesar de las declaraciones oficiales del régimen cubano, el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart ha confirmado esta semana que la administración Trump está en pláticas con el régimen de La Habana.
En sus declaraciones, el congresista indicó que “sabemos lo que se está hablando” y anticipó que “viene mucha más presión” sobre las autoridades cubanas, aclarando que las conversaciones no buscan “mantener al régimen ni darle concesiones”.
Según el republicano, las negociaciones “aceptables” implican condiciones claras, como una salida del poder del actual liderazgo cubano. Añadió que cualquier intento de negociación para mantener el régimen o chantajear a EEUU “no es aceptable” y destacó que, para Cuba, la única opción viable es una “transición a la democracia y la libertad absoluta”.
En una entrevista con Telemundo, Mike Hammer, jefe de la misión diplomática de EEUU en Cuba, reiteró que existen conversaciones con algunos miembros del régimen, aunque aclaró que “otros no estarán enterados”.