
El ferry Perseverancia, una de las principales vías de transporte entre la Isla de la Juventud y el resto de Cuba, quedó fuera de servicio tras una avería en uno de sus motores. La paralización reduce las plazas disponibles y complica la conexión marítima entre Nueva Gerona y Batabanó, en Mayabeque.
Carlos Lázaro Arroyo Salas, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Viamar, explicó que el fallo ocurrió en el motor principal de babor. La avería provocó la entrada de agua dulce en el cárter, donde se guarda el aceite que lubrica sus componentes.
Por la gravedad del problema, las autoridades decidieron detener la embarcación, con capacidad para unos 430 pasajeros. El funcionario descartó usar el ferry remolcado.
Un trayecto que normalmente dura unas seis horas, ahora podría estirarse hasta casi 12, una opción que consideró inviable para transportar viajeros.
Mientras el Perseverancia siga parado, el catamarán V2V Empress asumirá el traslado de pasajeros. Pero esa embarcación solo lleva unas 240 personas, bastante menos que el ferry averiado.
Además, los viajeros deberán ajustarse a un límite de 20 kilogramos de equipaje por persona, una traba importante para quien necesita mover pertenencias entre la isla y el territorio nacional.
Ante la reducción de plazas, la Empresa Viajero está priorizando a los pasajeros que siguen viaje hacia otras provincias o al extranjero, y también a los pacientes con citas médicas oncológicas. El catamarán tendrá que asumir además el traslado de los equipos de béisbol que juegan la Serie Nacional.
Por ahora no hay fecha anunciada para que el Perseverancia vuelva a prestar servicio. Arroyo informó que se esperaba la llegada de especialistas extranjeros a Nueva Gerona este martes para evaluar el motor dañado.
La visita estaba prevista para el primer trimestre de 2027, pero se adelantó por la avería. Según el funcionario, esos técnicos son los autorizados para abrir el motor, medir el daño y definir los trabajos de reparación.
Solo después de esa evaluación podría armarse un cronograma. Hasta el momento no se ha confirmado que los especialistas hayan llegado ni cuánto tiempo seguirá detenida la embarcación.
El director de Viamar aseguró también que hay contenedores con piezas de repuesto retenidos en Centroamérica y atribuyó la demora al embargo estadounidense. No dio detalles que permitan comprobar esa explicación de forma independiente.
La nueva interrupción se suma a los problemas técnicos que arrastra el Perseverancia desde que entró en servicio en agosto de 2023.
En mayo de este año, el Gobierno de Isla de la Juventud tuvo que pedir ayuda a empresas privadas y a la población para conseguir un motor eléctrico o el alambre necesario para repararlo, después de reconocer que no tenía el repuesto.
El caso del ferry es una pieza más de un problema mayor: el transporte en Cuba se cae a pedazos por falta de combustible, piezas y mantenimiento.
Los trenes nacionales funcionan con retrasos y coches en mal estado, y las guaguas interprovinciales escasean. En La Habana, la llegada de nuevos ómnibus alivió en parte la falta de transporte, pero ahora el obstáculo es otro: mucha gente no tiene dinero para pagar el pasaje.
Con salarios que no alcanzan ni para la comida, moverse por la ciudad se volvió un gasto que muchos no pueden cubrir. Ese es el nudo de la crisis económica de la isla.
Así, la situación para los cubanos parece no tener solución: sin combustible, no hay transporte. Sin transporte, no hay trabajo ni ingresos. Y sin ingresos, ni siquiera el transporte que existe resulta accesible.
