
Una noche de fiesta terminó en tragedia cuando un joven de 32 años, falleció tras recibir dos puñaladas durante una riña en el Reparto Chicharrones, en Santiago de Cuba, el jueves 9 de octubre.
La pelea tuvo lugar en la Calle 4 del mencionado reparto. Según lo expuesto por el periodista independiente Yosvany Mayeta en Facebook, vecinos que se comunicaron con él le mencionaron que el conflicto tuvo origen en un problema que se remonta a más de un año, por un robo ocurrido en la vivienda de la víctima.
El presunto agresor, quien había sido enviado a La Habana tras el robo, regresó recientemente a Santiago de Cuba, lo que derivó en el fatal encuentro. Testigos aseguran que Mario Leandro Duharte Cala fue atacado luego de encontrarse con él en estado de ebriedad.
Fuentes cercanas detallaron que el joven recibió las puñaladas durante la pelea, que fue rápida y violenta. Inmediatamente después, fue cargado y trasladado hacia un hospital.
El conflicto previo se originó hace más de un año, cuando un conocido de Mario presuntamente robó una bicicleta y una balita de gas de su vivienda. Tras el incidente, la familia del presunto agresor lo envió a La Habana, alejándolo temporalmente de Santiago.
Recientemente, el retorno del supuesto autor a la ciudad propició el reencuentro que derivó en el ataque. Testigos relatan que la pelea ocurrió en la vía pública, sin intervención policial inmediata, y que la víctima intentó defenderse antes de ser herido gravemente.
El ingreso de Mario al hospital se produjo en estado grave. Familiares denunciaron negligencia y condiciones deficientes durante su atención en la sala de terapia intensiva. Señalaron que el aire acondicionado fue retirado, y que el equipo de respiración presentaba suciedad, incluso moscas pegadas, lo que pudo afectar su recuperación.
Vecinos y allegados coincidieron en que Duharte Cala era un joven apreciado en la comunidad, recordado como buen vecino y amigo. En redes sociales, cientos de comentarios expresaron dolor y condolencias por su fallecimiento. Entre ellos, un usuario escribió: “Buen vecino, buen amigo del barrio… que Dios te tenga en su gloria, EPD”.
El suceso ha conmocionado al Reparto Chicharrones y barrios aledaños. El caso evidencia nuevamente la violencia asociada a conflictos personales no resueltos y genera cuestionamientos sobre la seguridad en los barrios de Cuba. La comunidad espera respuestas de las autoridades sobre el seguimiento del hecho y la actuación policial.