
Una orden interna atribuida a la Empresa Eléctrica de La Habana revela la organización obligatoria de trabajadores para participar mañana viernes en un evento de respaldo al expresidente Raúl Castro en la Tribuna Antiimperialista, tras haber sido acusado en Estados Unidos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
El documento, fechado el 21 de mayo de 2026 y firmado por el director general de la entidad, Lic. Yusmel Gómez Ramírez, instruye a garantizar la “participación, organización y disciplina” de los trabajadores en un “acto de reafirmación revolucionaria y de apoyo al General de Ejército Raúl Castro Ruz”.
La comunicación contradice el carácter supuestamente espontáneo de la movilización y muestra una estructura de asistencia dirigida desde centros laborales estatales, en este caso, de la empresa eléctrica.
La convocatoria oficial al acto fue realizada por la Unión de Jóvenes Comunistas, organizaciones de masas, estructuras estudiantiles y movimientos juveniles de La Habana.
Según medios oficiales, el objetivo es rechazar la acusación del Departamento de Justicia de EEUU (DOJ, por sus siglas en inglés) contra Raúl Castro y respaldar la declaración del gobierno cubano.
La orden filtrada fija el acto a las 7:00 a. m. Asimismo, establece que el punto de concentración de los trabajadores será el Parque de Línea y L, donde se entregará una merienda a cada participante. Además, responsabiliza a los directores de unidades con la transportación del personal.
❌Documento filtrado de la Empresa Eléctrica muestra la directiva para la manifestación “espontánea” de este viernes en Cuba… Todo tan espontáneo que hasta la cuenta de los carneros llevan, además les dicen como deben vestirse…#CUBAESUNESTADOFALLIDO pic.twitter.com/5WPvHDWQRk
— Mario J. Pentón (@MarioJPenton) May 21, 2026
El documento precisa que los trabajadores residentes cerca de la empresa dispondrán de dos ómnibus hacia el punto de concentración, con salida prevista a las 5:00 a.m. También ordena respetar códigos de vestimenta, evitar ropa considerada “inapropiada” o con “propaganda no adecuada”, y usar preferiblemente colores azul, blanco y rojo.
Uno de los puntos más reveladores aparece en la instrucción número siete. Allí se establece que los directores de las unidades deben “garantizar la participación de los trabajadores”, junto con la disciplina y el comportamiento adecuado.
La frase, acompañada de una referencia a una cifra anexa de participantes por unidad, sugiere cuotas internas de asistencia y refuerza la idea de una movilización controlada.
La directiva también dispone que, durante la jornada del viernes, solo laboren los trabajadores en régimen de 24 horas y la Guardia Eléctrica. En un país golpeado por apagones prolongados y una crisis energética sin solución visible, la decisión de desplazar personal del sector eléctrico hacia un acto político evidencia las prioridades del aparato estatal.
El acto ocurrirá dos días después de que el DOJ revelara una acusación sustitutiva contra Raúl Castro, de 94 años, y otros cinco acusados vinculados al régimen cubano por el derribo de dichas aeronaves. El ataque ocurrió el 24 de febrero de 1996 sobre aguas internacionales, según la Fiscalía estadounidense.
Los cargos incluyen conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato. Las víctimas fueron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
Castro era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en el momento del ataque y, según la acusación, formaba parte de la cadena de mando que habría autorizado el uso de fuerza letal.
La imputación también incluye a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.