
Estados Unidos deportó este jueves 21 de mayo a otros 76 migrantes cubanos en situación irregular, en un vuelo que aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, como parte de las operaciones de retorno pactadas entre Washington y el régimen cubano.
El grupo estuvo integrado por 66 hombres y 10 mujeres, según informó el Ministerio del Interior. El MININT presentó la operación como parte de “el cumplimiento de los acuerdos migratorios bilaterales” entre ambos países.
Con este nuevo traslado, la cifra de cubanos retornados a la Isla en los primeros cinco meses de 2026 llegó a 612 personas, distribuidas en 18 operaciones desde distintos puntos de la región.
El ritmo de los vuelos de deportación ha aumentado durante la administración de Donald Trump. El primer traslado de 2026 ocurrió el 9 de febrero, cuando fueron enviados a Cuba 170 migrantes: 153 hombres y 17 mujeres.
Ese vuelo marcó un precedente por incluir, por primera vez en décadas, a personas condenadas por delitos graves como asesinato, secuestro y narcotráfico, una práctica que La Habana había evitado aceptar durante años.
Diez días después, el 19 de febrero, otro avión llegó con 116 deportados. Con esa segunda operación directa desde territorio estadounidense, el acumulado ascendió a 286 cubanos retornados.
Las deportaciones aumentan bajo la administración Trump
El tercer vuelo se realizó el 19 de marzo, con 117 migrantes cubanos devueltos. Luego, el 16 de abril, otro grupo de 91 personas, 76 hombres y 15 mujeres, fue trasladado a La Habana. Tras esa operación, el total acumulado subió a 530 retornados en 14 vuelos y operativos.
En el caso del vuelo de abril, dos de los cubanos deportados fueron entregados de inmediato a órganos de investigación por presuntos delitos cometidos antes de salir del país, según reportes oficiales.
Cifras de DHS/MININT recopiladas por Café Fuerte indican que las deportaciones de cubanos suman ya 1.952 durante el segundo mandato de Trump y 5.337 en el total de sus dos administraciones. Con esos números, Trump supera su propio récord como el mandatario estadounidense que más cubanos ha deportado.
A comienzos de 2026, varios cubanos detenidos por autoridades migratorias estadounidenses fueron enviados a la Base Naval de Guantánamo mientras se definía su expulsión. Esa decisión los dejó durante semanas en una situación de incertidumbre legal.
El MININT insiste en presentar estas operaciones como parte de su “compromiso con una migración regular, segura y ordenada” y advierte sobre “el peligro y las condiciones de riesgo para la vida que representan las salidas ilegales del país”. Sin embargo, ese discurso oficial omite las causas que empujan a miles de cubanos a huir: la crisis económica, la falta de libertades y la represión política.