
Los forenses cubanos enviados por el régimen para asistir en Venezuela tras los terremotos del pasado 24 de junio identifican alrededor de 60 cuerpos diarios, mientras continúan las titánicas labores de rescate entre los escombros.
Las autoridades venezolanas informaron este viernes una actualización de las consecuencias del terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, elevando la cifra a 2.645 fallecidos y 12.666 heridos, mientras continúan las labores de rescate y recuperación en las zonas más afectadas.
Entre los equipos internacionales desplegados se encuentra una brigada cubana de médicos forenses que trabaja en La Guaira, considerada una de las regiones con mayores daños tras el desastre, informó el medio mexicano La Jornada.
El grupo cubano está integrado por ocho especialistas, entre ellos médicos legistas, antropólogos y un técnico tanatólogo, todos han trabajado a marchas forzadas ante el inmenso número de víctimas, que satura las instituciones del país.
Según datos difundidos por integrantes de la misión, el equipo ha participado durante los últimos días en procesos de recuperación e identificación de víctimas, atendiendo entre 50 y 60 casos diarios.
Además del trabajo forense, brigadas cubanas de rescate también operan en sectores afectados como Caraballeda. Equipos desplazados a esa zona realizan trabajos de búsqueda y recuperación entre estructuras colapsadas, donde vecinos reportaron la posible presencia de personas atrapadas bajo los escombros.
Integrantes de la misión explicaron que una de las primeras tareas consiste en asegurar las edificaciones dañadas para evitar nuevos derrumbes que puedan poner en peligro a rescatistas y sobrevivientes.
Las operaciones internacionales incluyen también la participación de brigadas provenientes de otros países. El gobierno venezolano reconoció el trabajo de grupos de rescate de once naciones que colaboran en las labores de emergencia y búsqueda.
Las cifras oficiales indican además que 6.462 personas han sido localizadas y rescatadas de situaciones consideradas de riesgo extremo. En cuanto a la infraestructura, los reportes señalan daños en 885 edificios, mientras otras 189 estructuras colapsaron completamente.
Como consecuencia, más de 15.000 personas permanecen temporalmente en campamentos habilitados por las autoridades debido a la pérdida o daño severo de sus viviendas.
El sistema de salud continúa atendiendo a miles de afectados. Autoridades sanitarias informaron que más de 19.000 personas recibieron asistencia médica desde el inicio de la emergencia y que una gran parte de los pacientes ya recibió el alta hospitalaria, mientras un porcentaje menor permanece ingresado bajo observación.
Sin embargo, muchos no han corrido con la misma suerte, y la tragedia ha dejado historias desarradoras, como la del futbolista Lucas Trejo, que perdió a su esposa y sus dos hijos pequeños, sufriendo una crisis nerviosa al confirmar su muerte con el hallazgo de sus cuerpos.
Las actividades escolares también continúan afectadas. El Ministerio de Educación anunció que las clases seguirán suspendidas en municipios donde existen daños estructurales o riesgos asociados al terremoto, mientras otras zonas retomarán el calendario académico en los próximos días.
Las labores de búsqueda mantienen además la atención sobre un edificio colapsado en Macuto, donde equipos de rescate mexicanos conocidos como Los Topos trabajan en la localización de un grupo de aproximadamente 20 personas que podrían seguir atrapadas.
Los brigadistas señalaron que mantienen posibilidades de encontrar sobrevivientes y continúan revisando cuidadosamente espacios donde podrían existir bolsas de aire o estructuras capaces de ofrecer protección entre los escombros.
En las últimas horas también fue localizado con vida el vicealmirante Gustavo Romero Matamoros, quien logró enviar señales desde el interior de una estructura derrumbada utilizando comunicaciones por radio y código Morse, lo que permitió orientar las labores de rescate hacia el lugar donde permanecía atrapado.

