
Ernesto Martínez Hernández, vicepresidente primero de Cimex, anunció en una reciente Mesa Redonda que las tarjetas Clásica emitidas por Fincimex, la financiera del conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), tendrán bonificaciones permanentes de hasta un 10%.
La medida busca incentivar el uso de ese medio de pago en detrimento de las tarjetas en Moneda Libremente Convertible (MLC). Gaesa quiere recaudar dólares frescos sin que pasen por el sistema bancario cubano.
Martínez Hernández indicó que la tarjeta Clásica solo pueden recargarse en dólares y son las únicas aceptadas en los nuevos establecimientos comerciales en divisas abiertos en la Isla, como el reciente inaugurado Mercado de 3ra y 70.
Las tarjetas Clásica, administradas por Fincimex, evitan el paso del dinero por la banca estatal cubana, asegurando el control exclusivo de las remesas y otros ingresos en divisas. En contraste, las tarjetas en MLC requieren la intermediación bancaria del Estado, lo que permite al gobierno central fiscalizar y deducir impuestos sobre los fondos. Este esquema financiero responde a una disputa interna dentro del régimen cubano entre los militares y la administración civil.
Según el vicepresidente primero de Cimex, las tarjetas Clásica ofrecen descuentos de hasta un 10% en comercios afiliados, como el Grupo Turismo Gaviota (10%), SASA Servicios Automotores (6%), Tiendas CIMEX (5%), Tiendas Caribe (5%), Trimagen (5%) y Tiendas Caracol (5%). También se incluyen incentivos culturales vinculados a la Oficina del Historiador de La Habana.
Todas las tiendas y establecimientos pertenecen al conglomerado militar Gaesa, por los cual funcionan todos los descuentos sobre el total de la compra a efectuar.
La decisión ha provocado críticas entre los cubanos que utilizan tarjetas en MLC, un medio que en su día fue obligatorio para comprar en las únicas tiendas estatales abastecidas. Muchos cuestionan por qué no pueden emplearlas en los nuevos comercios en dólares si ambas tienen el mismo respaldo en divisas. La exclusión de las tarjetas en MLC limita la capacidad de compra de los consumidores y refuerza la centralización financiera de Gaesa.
Algunos ciudadanos temen que el desabastecimiento en las tiendas en MLC aumente como resultado de esta política. “Antes miraba con desilusión las tarjetas MLC y ahora sucede lo mismo con las Clásicas. Si ambas provienen de la misma fuente, ¿por qué separarlas?”, comentó un usuario en redes sociales.
El conglomerado militar, que controla más del 70% de la economía cubana, ha demostrado una independencia significativa del gobierno central. Mientras el Partido Comunista intenta mantener el control político, los militares consolidan su poder económico mediante mecanismos como las tarjetas Clásica, que les garantizan ingresos sin interferencia de otros aparatos estatales como los bancos.