
Estados Unidos podría entrar en una guerra con Cuba la próxima semana, según lo comentado por la gobernadora de Puerto Rico, Jennifer González Colón, durante una entrevista con el medio Molusco TV.
La mandataria no presentó evidencias ni detalles sobre un supuesto plan militar, pero sus palabras se suman a una serie de expresiones previas de respaldo a la política de presión de la Casa Blanca contra el régimen cubano.
El comentario surgió durante una conversación sobre la estadidad para Puerto Rico. González evocó declaraciones del expresidente Ronald Reagan, quien había sostenido que la isla boricua estaba “lista y preparada” para convertirse en estado durante su administración. Cuando uno de los panelistas recordó que en aquel momento existía la Guerra Fría, la gobernadora respondió con una pregunta: “¿Y qué guerra tenemos ahora?”.
Acto seguido, enumeró varios frentes internacionales que, según su criterio, marcan la política exterior estadounidense. “Tenemos una guerra con China, tenemos una guerra con Irán, tenemos una guerra con Rusia, teníamos una guerra hasta los otros días con Venezuela, y vamos a tener una guerra con Cuba la próxima semana”, dijo durante la entrevista.
Hasta ahora no existe una confirmación oficial de Washington sobre una operación militar inmediata contra La Habana. Tampoco la gobernadora ofreció información específica sobre el origen de su afirmación.
En febrero pasado, González ya había expresado que respaldaría cualquier decisión del presidente Donald Trump orientada a “liberar” a Cuba, incluso si implicaba el uso de instalaciones militares ubicadas en Puerto Rico.
“Todo lo que sea para respaldar a nuestras fuerzas militares y la política pública del presidente, claro que yo voy a estar a favor”, declaró entonces, aunque aclaró que no tenía información sobre un eventual plan de intervención.
Aquellas declaraciones fueron realizadas tras un evento militar en el Campamento Santiago, en Salinas, una de las principales instalaciones de adiestramiento de la Guardia Nacional puertorriqueña.
Desde entonces, la gobernadora ha mantenido una línea de apoyo a la estrategia de seguridad regional de la administración Trump, especialmente frente a gobiernos considerados hostiles por Washington.
El nuevo comentario coincide con una etapa de mayor presión de Estados Unidos sobre Cuba. El Comando Sur informó hace unos días la llegada del portaaviones USS Nimitz al Caribe, como parte de la misión Southern Seas 2026, orientada oficialmente a fortalecer alianzas marítimas, interoperabilidad y seguridad en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica.
El USS Nimitz, un portaaviones nuclear de la clase Nimitz, tiene cerca de 332 metros de eslora y capacidad para operar decenas de aeronaves, entre ellas cazas F/A-18 Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler, aeronaves de alerta temprana E-2 Hawkeye y helicópteros MH-60 Seahawk.
Su despliegue, acompañado habitualmente por destructores, submarinos y buques de apoyo, convierte a este tipo de grupo naval en una de las plataformas militares más poderosas de EEUU.
A este escenario se suma la ofensiva judicial contra la cúpula histórica del castrismo. El Departamento de Justicia anunció el 20 de mayo la presentación de una acusación formal contra Raúl Castro Ruz, de 94 años, y otros cinco acusados por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, ataque en el que murieron cuatro civiles.
Los cargos incluyen conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato. La acusación también menciona a Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, señalados como presuntos participantes en la operación militar cubana.