
El Gobierno cubano autorizó el ejercicio privado del cuidado de niños mediante un sistema de permisos. Este sistema comenzará a aplicarse con la entrada en vigor del Decreto 160/2026, publicado en la Gaceta Oficial.
La disposición, que será efectiva a partir del 4 de agosto de 2026, incorpora esta actividad al listado de labores no estatales autorizables. Sin embargo, condiciona su funcionamiento al cumplimiento de requisitos que definirán los organismos competentes.
La norma también conserva la posibilidad de impartir determinadas clases particulares. Pero establece límites para impedir la creación de academias privadas o centros con reconocimiento oficial.
El nuevo decreto responde al crecimiento de servicios privados de cuidado infantil en distintos municipios del país, donde muchas familias han buscado alternativas ante la insuficiente capacidad de los círculos infantiles estatales.
Sin embargo, la regulación deja claro que la inscripción como trabajador por cuenta propia no será suficiente para iniciar la actividad.
Las personas interesadas deberán obtener autorizaciones específicas y cumplir las condiciones que establezcan las autoridades correspondientes. Entre los requisitos podrían figurar licencias, certificaciones de preparación profesional y verificaciones sobre las condiciones del inmueble donde se prestará el servicio.
El texto legal diferencia el cuidado infantil de la enseñanza formal. Aunque se permitirá atender y supervisar menores, los prestadores no podrán otorgar certificados, diplomas ni documentos con validez académica.
Clases particulares seguirán permitidas, pero sin academias privadas ni contratación de docentes
El Decreto 160 también mantiene autorizadas actividades como los repasos escolares, la enseñanza de idiomas, mecanografía, taquigrafía, música y otras manifestaciones artísticas.
No obstante, únicamente podrán ofrecerlas trabajadores por cuenta propia registrados para esa actividad.
La regulación prohíbe contratar profesores para impartir esas clases, una medida que impide convertir el servicio en una empresa educativa con varios docentes o constituir academias privadas.
De igual forma, los profesores de música y otras artes no podrán desarrollar su actividad dentro de instalaciones pertenecientes al sistema estatal de educación.
La enseñanza con certificación oficial continuará bajo control exclusivo del Estado. En consecuencia, las mipymes, cooperativas y trabajadores por cuenta propia no estarán autorizados para emitir títulos o acreditar niveles académicos.
El decreto también extiende las posibilidades del sector privado hacia el cuidado y la rehabilitación de adultos mayores y personas que requieran asistencia no médica.
Estas actividades podrán desarrollarse mediante autorización previa y estarán abiertas a mipymes y cooperativas.
No obstante, la atención médica, odontológica y cualquier servicio reservado a profesionales de la salud seguirá siendo competencia exclusiva del Sistema Nacional de Salud. La legislación impide que negocios privados operen como clínicas particulares o presten servicios médicos fuera del marco estatal.
La normativa concede un plazo de siete días a los organismos responsables para publicar las disposiciones complementarias. Estas definirán el procedimiento para solicitar los permisos.
Hasta entonces, quienes aspiren a ofrecer servicios de cuidado infantil o atención a adultos deberán esperar las instrucciones que emitan los ministerios de Educación y de Salud Pública.
La publicación del Decreto 160 ha generado reacciones entre los ciudadanos en redes sociales. Algunos usuarios consideran que el reconocimiento legal del cuidado privado de niños responde a una necesidad creada por las limitaciones del sistema estatal.
Otros señalan que las nuevas exigencias podrían dificultar el acceso de emprendedores al sector.
Entre los comentarios más repetidos destacan opiniones como: “Era una realidad que necesitaba regulación”, “Lo importante será conocer los requisitos” y “Siguen sin permitir una verdadera educación privada”, reflejando el debate sobre el alcance de las medidas anunciadas.

