
En medio del quinto período de sesiones de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el régimen castrista dio justificaciones para explicar cómo, a pesar del control total que ejerce sobre la sociedad, aún no logra erradicar las violaciones del ordenamiento urbano.
Según el General de División, Raúl Acosta Gregorich, presidente del Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo (INOTU), la culpa de las “irregularidades urbanísticas” la tienen los propios cubanos que no “chivatean” a sus vecinos cuando emprenden construcciones ilegales o ponen carteles en la vía pública.
En referencia al delito, dijo que si las organizaciones de masas funcionaran bien, disminuiría ese flagelo. En ese sentido, convocó a librar el combate con un trabajo político en los barrios, convencido de que la unión entre diversos factores permite avanzar en la erradicación de las infracciones.
Durante décadas, el gobierno cubano ha utilizado la estrategia de las delaciones y la vigilancia entre los ciudadanos para mantener su control político en la Isla. Esta práctica, que fomenta la desconfianza y la división entre los cubanos, ha sido una herramienta clave para el régimen cubano. Una de las principales organizaciones creadas con este fin fue los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), establecidos en 1960.
La vicepresidenta del INOTU, Yordanka Vázquez Cuñat, reportó que, hasta mayo de este año, cerca de 11.700 ilegalidades habían sido detectadas, de las cuales el 97% habían sido erradicadas, aunque solo representa el 16% del inventario proyectado para 2025. A pesar de este progreso, algunos territorios, como la Isla de la Juventud, presentan atrasos significativos.
Por ejemplo, en los seis primeros del 2025 se han registrado más de 6.000 violaciones nuevas en relación con la ocupación ilegal de terrenos, las áreas comunes de edificios multifamiliares y la ocupación de locales, lo que representa el 93% de las ilegalidades.
En cuanto a las sanciones, se han realizado 6.242 inspecciones y más de 1.300 reinspecciones, resultando en la imposición de más de 11.000 multas, algunas de ellas repetidas, y 105 sanciones a personas jurídicas. También se han detectado más de 10.000 infracciones en quioscos, relacionadas principalmente con la falta de documentación y violaciones en los servicios básicos como electricidad y agua.
Proliferan las zonas de “llega y pon”
Un aspecto crucial del informe presentado por la vicepresidenta fue la actualización de los barrios informales. Actualmente, el universo de barrios y focos ilegales está compuesto por 961, de los cuales 513 son de carácter informal, y de estos, 379 se consideran precarios.
Vázquez Cuñat explicó que alrededor del 34% de los habitantes de estos barrios provienen de otras provincias, lo que agrava aún más la situación. En cuanto a las viviendas ilegales, alrededor de la mitad no tienen servicio de electricidad, solo el 10% tiene teléfono fijo y más del 60% posee libreta de abastecimiento. Sin embargo, solo el 17% de los residentes de estas viviendas están empleados en entidades estatales, lo que indica un grave problema de integración social y laboral.
Vázquez Cuñat también identificó varios factores que contribuyen al aumento de las irregularidades urbanísticas. La falta de fuerza de trabajo calificada, los insuficientes medios informáticos y de transporte, la desactualización de los instrumentos de ordenamiento territorial y urbano, y la falta de control sobre el uso de los fondos destinados a las inversiones en planes de ordenamiento territorial son algunos de los principales obstáculos que enfrenta el país.
Por su parte, Inés María Chapman Waugh, viceprimera ministra de la República, advirtió sobre las personas en situación de vulnerabilidad y subrayó la necesidad de educación y asesoramiento para mantener la disciplina social en estos contextos. Chapman también destacó la importancia de un levantamiento detallado de la situación y la implementación de un programa de regularización con incentivos fiscales y colaboración entre diversas entidades.


eso fue lo que ensenaron hacer al pueblo CHIVATONES y lo aprendieron desde el mismo 1959 aunque de antes ya habian bastante lo que estaban tapado principal mente en los trabajos y en las cuadras