
El Gobierno comunista recurre nuevamente a una práctica fallida: imponer topes de precios en el mercado de oferta de productos agropecuarios. Ahora el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) determinó los precios máximos a los que se puede vender el arroz y los frijoles de producción nacional.
La medida, establecida mediante el Acuerdo 10093 del 5 de marzo de 2025 y publicada en la Gaceta Oficial No. 7 del 7 de marzo, hace la diferenciación de tarifas en caso de que el Estado le haya provisto al productor de los insumos para la siembra. Según el decreto, el frijol tendrá un precio de 196 pesos cubanos (CUP) por libra cuando el Estado provea insumos y de 285 sin ellos. El arroz costará 155 CUP por libra.
| Productos | Precio de Acopio (CUP/Ton) | Precio Minorista Máximo (CUP/libra) |
|---|---|---|
| Arroz consumo | 239.000 | 155 |
| Frijol común (con insumos) | 304.360 | 196 |
| Frijol común (sin insumos) | 435.000 | 285 |
Aunque los precios estén topados, en realidad son muy altos para el salario que reciben los cubanos en la Isla. Con una remuneración mínima mensual de 2.100 CUP, solo podrán comprarse cuatro libras de frijoles y siete de arroz al mes.
El MFP defiende la medida argumentando que la economía nacional enfrenta una “crisis multidimensional” y que los precios internacionales han aumentado. No obstante, economistas como Mauricio de Miranda critican la decisión y la califican de ineficaz. “La inflación no se combate poniendo precios topados”, señala, agregando que estas políticas han fracasado en el pasado.
En julio de 2024, el gobierno ya había aplicado una estrategia similar con productos como pollo troceado, leche en polvo y aceites comestibles. Sin embargo, los precios en el mercado informal continuaron en ascenso.
Expertos alertan que los controles de precios podrían generar desabastecimiento y fomentar la venta clandestina. El economista Pedro Monreal advirtió que establecer “precios máximos de acopio” limita los ingresos de los productores, desincentiva la inversión y traslada la inflación al mercado negro.
2/8 Dice la nota informativa que “uno de los propósitos” de la norma es “contener el alza de la inflación”, pero por alguna razón -quizás ideológica o administrativa- no logra verse que la medida no es relevante para resolver el problema clave: la falta de capacidad de oferta pic.twitter.com/OaR96zZvLs
— Pedro Monreal (@pmmonreal) March 7, 2025
El gobierno mantiene la narrativa de que estos topes son necesarios para proteger a la población, pero los consumidores han visto cómo la regulación de precios ha llevado al encarecimiento y escasez de productos esenciales.
Monreal también señala que la política de topes de precios es un “viejo truco” del gobierno cubano. “Es jugar con fuego”, afirmó, en referencia al riesgo de agravar la crisis alimentaria. A su juicio, la falta de flexibilidad en los precios reduce la capacidad del sector agropecuario para responder a la demanda.
Para los analistas, el problema no radica solo en los precios, sino en una crisis estructural más amplia. De Miranda argumenta que el colapso económico ha llevado a una crisis social y política. La desconfianza en el gobierno y la falta de oportunidades han impulsado la migración masiva de cubanos en los últimos años.


inflacion solo se reduce con incremento de la oferta. Elemental. Nunca con topes de precios.