
Un cubano que emigró a Estados Unidos desde hace 16 años y que actualmente cuenta con residencia permanente (Green card) está detenido en Alligator Alcatraz, tras regresar de vista a Cuba y ser inspeccionado por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en el Aeropuerto Internacional de Miami.
El joven de 31 años cometió delitos menores en EEUU hace más de 10 años y no había regresado a Cuba. Pero en el mes de octubre fue a visitar a su abuela, quien está delicada de salud. A su regreso no pudo reencontrarse con su esposa y su hija, ambas ciudadanas americanas.
Según el periodista Javier Díaz, el caso se presenta como una alerta para otros inmigrantes con residencia que abandonan el país sin tener su récord criminal totalmente limpio.
Abogados y activistas recuerdan que ser residente permanente no garantiza la entrada automática al país. Cada vez que una persona con “green card” sale y regresa, en la práctica solicita ser admitida de nuevo y queda sujeta a una nueva inspección migratoria ante CBP.
Si el gobierno considera que existen elementos en el historial penal que ameriten revisión, puede detener al viajero y no está obligado a permitirle la entrada.
Según relató su esposa, Natalie Castañeda, el cubano emigró en 2010 y llevaba años trabajando y sosteniendo a su familia. Decidió viajar a la isla recientemente para visitar a su abuela, que se encuentra en estado de salud muy delicado, en lo que podría haber sido la última oportunidad de verla. No había regresado en aproximadamente 12 años.
A su regreso a Miami, la familia fue detenida en el aeropuerto. Castañeda contó que un oficial de inmigración separó al hombre de ella y de la hija menor de ambos, ciudadana estadounidense. El funcionario les informó que madre e hija debían continuar hacia la salida, mientras el padre quedaba bajo custodia para un proceso adicional con las autoridades.
Tras esta intervención, el residente permanente fue trasladado a un centro de detención de ICE. Allí permanece recluido mientras se define su situación migratoria. De acuerdo con los testimonios de la esposa, el hombre se enfrenta a la posibilidad de pasar largos meses encarcelado y a un eventual proceso de deportación, pese a que los cargos previos en su contra habían sido desestimados años atrás.
Castañeda explicó que su esposo tuvo dos delitos menores en su juventud, pero los casos fueron cerrados tras cumplir la probatoria y las condiciones impuestas por la corte. Más tarde, en 2015, enfrentó una acusación catalogada como felonía o delito serio, que también fue finalmente desestimada en 2016. Desde entonces, asegura, no ha tenido nuevos problemas con la justicia.
En la entrevista, la esposa insistió en que el cubano ha pasado más de una década dedicado únicamente al trabajo y a su familia. Detalló que siempre se ha preocupado por mantener el hogar y estar presente para su hija. Incluso se encontraba estudiando para solicitar la ciudadanía estadounidense, hasta que los cambios en el proceso y el aumento de las preguntas relacionadas con sus antiguos cargos frenaron ese proyecto.
La situación de salud del detenido ha añadido preocupación a la familia. Castañeda afirmó que su esposo regresó de Cuba enfermo con un virus transmitido por mosquitos. Ya bajo custodia, asegura que las autoridades no le prestaron atención médica inmediata y que solo fue llevado de emergencia al hospital cuando, al cuarto día, presentó un cuadro de deshidratación, múltiples ronchas, alergias y fuerte inflamación en las piernas.
Actualmente, su abogado, Wilfredo Allen, evalúa las opciones legales. Según la versión de la esposa, él “no sabe ni por qué lo tienen ahí detenido” y está dispuesto a solicitar el perdón que le exigen para intentar recuperar sus documentos y retomar su vida en EEUU junto a su hija y su esposa.
El caso, que ha despertado inquietud en la comunidad migrante, se presenta como un recordatorio de que incluso los delitos menores desestimados pueden reactivarse en un punto de entrada al país, ahora que el ambiente de políticas migratorias de Donald Trump está tan estricto.


Ahora es un santo ? Los errores se pagan y aunque sé desestimen los cargos su intención siempre fue delinquir ese nunca va aprender anda derecho en esta gran nación que le abrió las puertas
oye la mujer tiene una cara de felicidad que no la oculta