
Durante una entrevista reciente en el programa Esto no es un podcast, el actor cubano Roberto San Martín reveló que nunca mantuvo una relación cercana con Alberto Yoel, su coprotagonista en la cinta Habana Blues (2005).
Según relató, ambos compartieron el rodaje como colegas, sin establecer un vínculo más allá del trabajo. San Martín contó que, tras años sin contacto, recibió una llamada de Yoel para proponer la realización de una segunda parte de la película dirigida por Benito Zambrano.
Roberto explicó que durante el rodaje cada uno vivía un momento distinto. “Él estaba disfrutando su película y yo veía que esa era mi oportunidad para salir de Cuba”, expresó.
Añadió que, una vez finalizado el rodaje, coincidieron en contadas ocasiones, y desde entonces no habían vuelto a hablar. La llamada reciente, en la que Yoel sugirió retomar la historia de Habana Blues, lo tomó por sorpresa.
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La película, coproducida por España y Cuba, narra la historia de Ruy y Tito, dos músicos que intentan abrirse camino en la escena artística de La Habana. Combinando géneros tradicionales con sonidos urbanos, enfrentan el dilema de modificar sus letras para alcanzar una audiencia internacional, lo que abre una reflexión sobre la identidad cultural, la emigración y los sacrificios personales.
Estrenada en 2005, la cinta obtuvo reconocimiento internacional y se convirtió en un referente cinematográfico para muchos jóvenes cubanos de aquella época.
La posibilidad de una segunda entrega aún no ha sido confirmada oficialmente por el equipo original, pero el tema ha despertado reacciones entre usuarios en redes sociales.
Algunos expresaron entusiasmo ante la idea: “La segunda parte la necesitamos. He visto esa peli más de 30 veces”, comentó un usuario. Otros, sin embargo, se mostraron escépticos: “No lleva segunda parte. Se dijo todo lo que se debía decir con esa película”.
Desde su estreno, Habana Blues ha mantenido un lugar destacado en la memoria colectiva de quienes crecieron con su música y narrativa. Además de la dirección de Zambrano, el filme contó con una banda sonora que potenció su impacto.
El conflicto central —arte frente al mercado, patria frente a desarraigo— sigue vigente, y es uno de los factores que alienta el debate sobre una posible secuela.
Hasta la fecha, ni San Martín ni Yoel han ofrecido detalles sobre un posible guion, elenco o calendario de producción. Tampoco se ha pronunciado el director sobre su participación en un nuevo proyecto.
Lo cierto es que, a casi dos décadas de su estreno, Habana Blues continúa generando interés, tanto por lo que representó en su momento como por el debate que provoca su legado. La propuesta de una segunda parte reabre interrogantes sobre el presente y futuro de una historia que marcó a una generación dentro y fuera de la Isla.


Me parece que seria un error. Habana Blues es tan buena pelicula que una segunda parte no podria superarla.