
El periodista Jesús Álvarez López, de la emisora CMHW en Villa Clara, alertó sobre el incremento de estafas digitales en Cuba después de que intentaran engañarlo mediante una cuenta de WhatsApp robada a uno de sus contactos.
El comunicador explicó en Facebook que los delincuentes utilizan perfiles intervenidos para hacerse pasar por familiares o amigos y solicitar transferencias bancarias bajo falsas promesas de entregar efectivo.
El método se ha repetido en diferentes provincias del país. Los estafadores toman el control de una cuenta de WhatsApp, contactan a las personas cercanas al propietario y piden depósitos en tarjetas bancarias, aprovechando las dificultades para acceder a dinero en efectivo que enfrentan muchos cubanos.
“Son diarios los intentos de estafas por vía electrónica. Como ese delito ha dañado hasta mi propia familia, he creado una coraza infalible: a nadie le transfiero ni siquiera 10 pesos si no habla conmigo personalmente”, escribió Álvarez López.
Delincuentes usan cuentas robadas para solicitar transferencias
En el caso contado por el periodista, el supuesto amigo le pidió enviar dinero a una tarjeta bancaria y luego confirmar la operación mediante otro número telefónico. El argumento era que después entregaría el efectivo personalmente.
La irregularidad quedó descubierta porque el número utilizado para confirmar la transferencia no coincidía con el contacto real. Poco después, el dueño legítimo de la cuenta informó que había recuperado su perfil y pidió no enviar dinero a quienes escribieran desde su antiguo número.
“Me hackearon el WhatsApp, ya lo recuperé. No pases dinero a nadie que te pida con mi número, ya está la denuncia en la policía”, explicó.
La publicación generó numerosos comentarios de personas que aseguraron haber pasado por situaciones similares. Algunos usuarios afirmaron que acudieron a la Policía Nacional Revolucionaria con información como números de tarjetas, teléfonos y datos de los presuntos responsables, pero dijeron no haber recibido soluciones.
Víctimas cuestionan la falta de respuesta ante los fraudes
Otros ciudadanos describieron intentos de engaño con diferentes modalidades. Una persona relató que estuvo cerca de transferir dinero por una supuesta venta de gas licuado, pero los delincuentes terminaron solicitando información personal y un código recibido por mensaje.
El procedimiento para robar una cuenta de WhatsApp consiste en registrar el número de la víctima en otro dispositivo y obtener el código de seis dígitos enviado por SMS. Si ese código es compartido, los delincuentes pueden acceder al perfil y escribir a sus contactos.
El Código Penal cubano contempla sanciones de seis meses a dos años de prisión para este tipo de delitos. Sin embargo, usuarios aseguran que no conocen casos de condenas públicas contra responsables de estas estafas.
“Hasta ahora no he visto un juicio ejemplarizante referido a este tema”, comentó uno de los participantes en la discusión.
El Banco de Crédito y Comercio (Bandec) advirtió en abril de 2026 que ninguna gestión oficial solicita códigos enviados por mensaje de texto.
Durante los últimos meses se han reportado pérdidas económicas importantes. En mayo, víctimas denunciaron fraudes de hasta 70.000 pesos; en julio, cinco personas perdieron más de 300.000 pesos; y en agosto una cubana reportó una pérdida cercana a 1.900 dólares tras el hackeo de su cuenta.