
La nueva caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) provocó este lunes una oleada de críticas entre cubanos que cuestionaron la explicación de la Unión Eléctrica (UNE), que atribuyó el colapso a condiciones meteorológicas mientras la red apenas comenzaba a recuperarse del apagón nacional registrado la noche anterior.
La empresa estatal sostuvo que el mal tiempo afectó nuevamente una infraestructura que permanecía en condiciones precarias.
“En el proceso de restablecimiento del SEN, los eventos meteorológicos existentes provocaron afectaciones sobre la red, incidiendo directamente en las unidades generadoras que se encontraban en línea. Continuamos trabajando intensamente para revertir esta situación y lograr el restablecimiento del sistema lo antes posible”.
Minutos antes, el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso había informado sobre otra desconexión completa. “Se produjo hace unos minutos una nueva desconexión del Sistema Eléctrico Nacional. A pesar del avance logrado en el día de hoy, una oscilación provocó la caída”.
Cubanos cuestionan la explicación de la UNE
La versión oficial generó fuertes críticas entre ciudadanos agotados por los apagones y por una sucesión de explicaciones que, a su juicio, no resuelven el deterioro estructural del sistema eléctrico cubano.
“Increíble, ya hasta la lluvia tumba el SEN”; “¿Y ahora un aguacero tumba la SEN? Aquí todavía no había ni llegado el levante y volvió a caer”; “Ya no saben que van a inventar” y “No se puede ni pestañear que hasta lo más mínimo provoca la caída”, fueron algunos de los comentarios.
Mientras algunos también decidieron tomarlo con humor, cuestionando cuándo fue que el SEN se había “levantado” para volver a caerse. Otros simplemente dejaron en claro la frustración que la situación provocaba.
“Falso todo. No hay combustible y apagan a toda Cuba, y la vuelven a apagar. Bueno, los cubanos ya estamos apagados. Sin comida, sin electricidad, sin medicamentos para los nervios. ¡Repartan las sogas para ahorcarnos ya!”.
Las reacciones reflejan el nivel de frustración acumulado después de años de cortes prolongados, averías en termoeléctricas y déficits de generación. Para numerosos cubanos, que una lluvia u otra alteración meteorológica puedan provocar una desconexión nacional constituye otra evidencia de la extrema vulnerabilidad de la red.
El SEN vuelve a caer durante una recuperación mínima
El nuevo colapso ocurrió pocas horas después del sexto apagón general del año, registrado el domingo a las 22:43. La recuperación seguía siendo limitada cuando el sistema volvió a desconectarse.
La Habana había comenzado el lunes con apenas el 14% de su servicio restablecido. Según datos oficiales, tenían electricidad 87.480 clientes, con 78,51 MW recuperados, 12 subestaciones y 29 circuitos energizados. Las autoridades habían priorizado 19 hospitales y dos impulsores de agua.
La termoeléctrica Antonio Guiteras, principal unidad generadora del país, inició a las 10:17 un arranque en frío. La planta de Matanzas esperaba sincronizarse con el SEN durante la noche, pero la nueva desconexión complicó nuevamente ese proceso.
La nueva caída amenaza con dejar a millones de personas otra noche sin electricidad y prolongar todavía más una recuperación que ya avanzaba con dificultades. Hasta el momento, el régimen castrista no ha informado un plazo concreto para restablecer totalmente el SEN, mientras aumenta entre la población el rechazo a explicaciones oficiales que no ofrecen soluciones a una crisis cada vez más profunda.