
Erik y Lyle Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres en Beverly Hills en 1989 y convertidos décadas después en un fenómeno mundial por las producciones de Netflix sobre su historia, recibieron autorización para una nueva audiencia de libertad condicional antes de la fecha que tenían prevista, según informó ABC News.
Los hermanos son hijos del empresario cubano José Menéndez, nacido en La Habana en 1944 y emigrado a Estados Unidos durante su adolescencia. Su historia volvió a ocupar titulares internacionales después del enorme impacto de la serie de Netflix Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story y de un documental posterior de la plataforma centrado en el caso.
La audiencia de evaluación de idoneidad para libertad condicional está programada tentativamente para marzo de 2027. Hasta ahora, los hermanos podían solicitar una nueva revisión ante la Junta de Audiencias de Libertad Condicional de California en agosto de 2028, por lo que la decisión acorta considerablemente su espera.
El caso tiene una conexión directa con Cuba: su padre, José Menéndez nació en la Isla y posteriormente desarrolló una exitosa carrera empresarial en Estados Unidos.
Erik y Lyle Menéndez ya habían recibido una nueva sentencia
Los hermanos fueron condenados originalmente a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por los asesinatos de José y Kitty Menéndez. Sin embargo, en mayo de 2025 un tribunal modificó sus sentencias a penas de 50 años a cadena perpetua, lo que abrió formalmente la posibilidad de que pudieran recuperar la libertad.
La modificación representó un cambio decisivo dentro de un proceso que llevaba años siendo impulsado por familiares y abogados. Ya en 2024, el entonces fiscal de distrito de Los Ángeles, George Gascón, había pedido clemencia para ambos y solicitado al gobernador de California considerar un indulto.
La familia sostiene que Erik y Lyle han asumido responsabilidad por sus actos y han trabajado durante décadas en su rehabilitación. Entre las actividades desarrolladas en prisión se encuentran iniciativas de apoyo a otros reclusos, un programa relacionado con cuidados de hospicio y proyectos para mejorar las instalaciones penitenciarias.
¿Por qué les negaron la libertad condicional en 2025?
Pese a la nueva sentencia, ambos recibieron decisiones desfavorables en sus audiencias de libertad condicional de agosto de 2025. De acuerdo con ABC News, la junta tomó en cuenta infracciones cometidas durante su permanencia en prisión, entre ellas el uso de teléfonos celulares ilegales. En el caso de Erik Menéndez, también se abordó una supuesta vinculación que habría tenido en algún momento con una pandilla penitenciaria.
Estos antecedentes pesaron en contra de los hermanos pese a que sus familiares los han descrito como presos rehabilitados. Erik también atravesó problemas de salud durante ese período y en julio de 2025 fue trasladado desde prisión a un centro médico por una condición grave.
Netflix convirtió el caso de los hermanos Menéndez en un fenómeno mundial
Erik y Lyle admitieron haber matado a tiros a sus padres el 20 de agosto de 1989. La Fiscalía sostuvo durante los juicios que el crimen estuvo motivado por razones económicas y señaló los gastos realizados por los hermanos después de las muertes.
La defensa, por el contrario, argumentó que actuaron después de años de abuso sexual y psicológico atribuido a su padre. El primer proceso terminó sin veredicto, mientras que en un segundo juicio, concluido en 1996, ambos fueron declarados culpables de asesinato en primer grado.
El expediente volvió a adquirir una dimensión internacional con el estreno en Netflix de Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story, que acercó el caso a nuevas generaciones y reavivó el debate sobre las denuncias de abuso, las pruebas presentadas en los juicios y la duración de sus condenas.
Décadas después del crimen, nuevas denuncias contra José Menéndez y el renovado interés público por el expediente contribuyeron a reabrir el debate sobre el tratamiento judicial del caso. La situación legal de los hermanos comenzó a cambiar significativamente desde 2024, después de permanecer más de tres décadas encarcelados.
La audiencia prevista para marzo de 2027 no significa que Erik y Lyle vayan a quedar automáticamente en libertad. El panel deberá volver a evaluar factores como su conducta en prisión, rehabilitación, responsabilidad por los asesinatos y el posible riesgo que representarían para la sociedad antes de tomar una decisión.