
Erik Menéndez, uno de los dos hermanos condenados por el asesinato de sus padres en 1989 en Beverly Hills, fue trasladado desde prisión a un centro médico tras ser diagnosticado con una “condición médica grave”.
La información fue confirmada por su abogado Mark Geragos a la cadena NBC News. El traslado de Menéndez, de 54 años, fue gestionado el pasado 18 de julio desde la cárcel de San Diego hacia un centro médico externo. Su condición actual es estable, informó un portavoz del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California.
Por el momento, no se han dado a conocer muchos detalles sobre el problema de salud que enfrenta Menéndez. Según el medio TMZ, fuentes cercanas al caso informan que se trata de cálculos renales.
La familia Menéndez no ha emitido declaraciones respecto a la hospitalización de Erik. El caso continúa generando atención pública, especialmente ante la posibilidad de una futura excarcelación.
La historia de Erik y su hermano Lyle Menéndez, de 57 años, ha estado marcada por años de batallas legales. Ambos fueron condenados en 1996 a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de sus padres, José y Kitty Menéndez, ocurrido el 20 de agosto de 1989 en su residencia de Beverly Hills.
Sin embargo, en mayo pasado, los hermanos volvieron a ser sentenciados a una pena de entre 50 años y cadena perpetua, lo que abre la posibilidad de que puedan ser considerados para libertad condicional. Una audiencia clave en este proceso está programada para el próximo mes de agosto.
Durante los juicios, los hermanos alegaron que actuaron en defensa propia, asegurando que sufrían abusos sexuales y psicológicos por parte de su padre. Por el contrario, la fiscalía sostuvo que ambos planearon los asesinatos de forma anticipada y meticulosa para acceder a la fortuna de sus padres.
El caso despuntó el 20 de marzo de 1989, cuando los hijos del empresario musical cubanoamericano José Menéndez llamaron a la policía para informar que sus padres habían sido asesinados a tiros en su hogar.
Los hermanos se convirtieron en los principales sospechosos del crimen luego de ser vistos derrochando dinero en artículos de lujo tras el asesinato de sus padres, comportamiento que, sumado a la inesperada confesión de uno de ellos a su psicólogo, levantó serias sospechas en su contra.
Fueron arrestados en 1990 y enfrentaron el primer juicio en 1993, donde admitieron finalmente haber cometido los asesinatos, pero argumentando que estuvieron motivados por los abusos sexuales que José Menéndez habría cometido durante años.
La historia de los hermanos Menéndez recibió un gran respaldo en 2023, cuando Roy Rosselló, exintegrante del grupo musical Menudo, declarara que José Menéndez abusó sexualmente de él cuando era adolescente.
El caso ha sido ampliamente mediático y polémico, generando opiniones divididas. Quienes defienden a los hermanos argumentan que su condena refleja una época, hace más de tres décadas, en la que la sociedad carecía de comprensión y sensibilidad sobre el abuso sexual intrafamiliar.