
Una pareja gay de Miami fue víctima de un ataque con arma de fuego tras ser engañada en una cita en línea a través de una aplicación. El incidente ocurrió la noche del 26 de agosto en el barrio de La Pequeña Habana, cuando un hombre armado disparó contra la puerta de un apartamento, ubicado en Southwest Sixth Street y Eighth Court, informó Local 10.
Tras el tiroteo, ocurrido a las 7:30 p.m., agentes de la policía local respondieron a un llamado de emergencia. En el lugar de los hechos, la pareja relató a los oficiales que estaban esperando a una persona, con quien habían hecho contacto a través de la aplicación, pero en lugar de eso apareció un hombre armado, posteriormente identificado como Leonardo León.
Como no se le permitió la entrada, dicho sujeto comenzó a disparar contra la puerta principal. Un testigo aseguró a las autoridades que vio a León huir del sitio, soltar su arma momentáneamente, recogerla de nuevo y escapar en un automóvil rojo.
Los detectives identificaron el vehículo como un Honda Accord de cuatro puertas, modelo 2019, registrado a nombre del sospechoso. Gracias a las imágenes de las cámaras de videovigilancia y un lector de matrículas, este vehículo fue rastreado hasta la intersección de Southwest Eighth Avenue y Second Street.
Los detectives lograron interrogar a León el 11 de septiembre, y durante su declaración, este afirmó que el día del tiroteo se encontraba trabajando en un proyecto de techado en Port St. Lucie, además de desempeñarse como conductor de Uber Eats.
Sin embargo, los registros de su teléfono celular desmintieron su coartada, demostrando que no estaba realizando ninguna de estas actividades cuando se produjo el ataque. El 12 de septiembre, los agentes de policía arrestaron a León, quien fue fichado en el Centro Correccional Turner Guilford Knight.
El sospechoso enfrenta un total de siete cargos por el uso de un arma de fuego mientras cometía un delito grave, agresión agravada, lanzar un misil mortal, disparar un arma de fuego en público y exhibición indebida de un arma.
En caso de ser encontrado culpable del primer delito mencionado, el acusado recibiría una sentencia mínima obligatoria de 20 años de prisión por haber disparado el arma, y de 25 años a cadena perpetua si alguien resultó herido o fallecido.