
Una creadora de contenido cubana identificada como Karla calificó al hotel Grand Aston Varadero Beach Resort, una instalación cinco estrellas y con régimen todo incluido, como el peor hotel de Cuba.
Después de gastar 125 dólares por noche y ver lo que recibió a cambio, le otorgó una calificación de tres sobre diez. Se quejó de una oferta gastronómica limitada, problemas de higiene con alimentos y una atención que calificó como deficiente.
Su publicación, dirigida sobre todo a cubanos que ahorran durante meses para unas vacaciones, generó debate entre usuarios que confirmaron situaciones similares.
La joven afirmó que su visita al hotel fue “terrible” y aseguró que, pese a tratarse de una instalación de alta categoría, la comida disponible se reducía a “pollo con arroz y col”. En su relato, cuestionó que un servicio vendido como cinco estrellas ofreciera tan poca variedad en el buffet.
La crítica tomó fuerza porque el costo mencionado supera con amplitud la capacidad económica de muchas familias cubanas, especialmente dentro de un país donde unas vacaciones en divisas resultan inaccesibles para la mayoría.
Uno de los señalamientos más fuertes estuvo relacionado con el pan. Karla dijo que tenía gorgojos y que “nada que estuviese hecho con harina se podía comer”. También apuntó contra el personal del buffet, al considerar que los trabajadores “no tenían ganas de trabajar” en esa área.
La única parte que mencionó con tono menos negativo fue el desayuno, donde, según dijo con ironía, “afortunadamente sí había huevo, al menos”.
La creadora no presentó su experiencia como una campaña general contra el turismo en Cuba, sino como una advertencia para otros cubanos. En el texto que acompañó el video, aclaró que su intención era evitar que personas que pasan meses ahorrando gastaran su dinero en una estancia que, a su juicio, no vale lo que cuesta.
También aseguró que en el video aparecen pruebas de lo denunciado y remarcó que hablaba desde su vivencia personal.
Karla reconoció algunos puntos positivos. Dijo que el hotel era bonito a la vista, que la piscina estaba limpia y era amplia, y que el entretenimiento nocturno resultó divertido.
Incluso destacó que había personas “muy talentosas” en las presentaciones de los shows artísticos. Sin embargo, esas valoraciones no cambiaron su conclusión final: “Realmente no volvería ni aunque me paguen”.
La publicación generó una amplia conversación entre usuarios. Varios respaldaron la denuncia y celebraron que se hablara “sin pelo” sobre la realidad de los hoteles en la isla Una persona afirmó que había coincidido con Karla en el establecimiento y que todo estaba “súper malo”.
Otra, residente de Varadero, escribió que muchos hoteles están “así o peor”. También hubo comentarios que señalaron que el deterioro no es exclusivo de un solo alojamiento, sino un reflejo de la crisis de recursos que golpea al sector.
Las críticas también tocaron el contexto económico. Algunos usuarios defendieron a los trabajadores y señalaron que intentan hacer más con muy pocos recursos.
Ese argumento apunta a un problema de fondo: la industria turística cubana, presentada durante años por el régimen como una vitrina de ingresos y modernidad, enfrenta quejas recurrentes por escasez, deterioro, mala gestión y servicios que no siempre corresponden con las categorías anunciadas.
Karla anunció que publicará un segundo video el martes, en el que recomendará un hotel que sí considera bueno en Cuba.