
El paso del huracán Melissa por el oriente cubano ocasionó una impresionante marejada en la localidad costera de Gibara, provincia de Holguín, donde las olas alcanzaron hasta los siete metros de altura.
Aunque el fenómeno se está alejando del territorio cubano, ahora convertido en un huracán de categoría dos, las condiciones del oleaje se mantienen peligrosas en el tramo del litoral de Holguín y Las Tunas. Esta situación ha obligado a las autoridades a mantener un aviso de alerta para los residentes.
Hasta el momento, Gibara no reporta víctimas mortales a causa del impacto del huracán, pero sí existen considerables daños materiales en viviendas, escuelas y centros de trabajo.
Los vientos de Melissa, con ráfagas de hasta 155 km/h, azotaron la zona durante varias horas, acompañados de lluvias intensas que no cesaron tras el paso del ojo del huracán.
La red de pluviómetros del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos registró precipitaciones excepcionales, con más de 69 estaciones midiendo más de 100 mm de lluvia, y algunas superando los 300 mm.
Además de los daños materiales, la región experimentó una inestabilidad atmosférica continua, con núcleos de lluvias y tormentas eléctricas que se desplazaron hacia el este.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que, aunque la marejada comenzaba a disminuir en la costa sur, las lluvias y el oleaje seguirían afectando el litoral norte.
El paso de Melissa por el oriente cubano dejó su huella en otras localidades, como el poblado de Chivirico, en la provincia de Santiago de Cuba, donde el huracán tocó tierra como categoría 3.
La ciudad de Santiago de Cuba sufrió severos daños con árboles caídos, postes eléctricos y techos arrancados, lo que bloqueó calles y dejó barrios incomunicados. A pesar del caos, el Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas reportó que la atención médica no se encuentra interrumpida.
En El Cobre, en la misma provincia, un colapso de ladera y la crecida de un río dejaron a 17 personas atrapadas. Las brigadas de rescate trabajaban sin descanso para llegar a las personas aisladas, quienes se encontraban a salvo, aunque aún no podían ser evacuadas debido a las obstrucciones en el terreno.
El periodista Dayron Chang logró comunicase con el médico Lionnis Franco, uno de los atrapados, quien confirmó que todos se encuentran a salvo, pese a las torrenciales lluvias en la zona.
“Estamos resguardados y tratando de mantener la calma. Los rescatistas llegaron rápido al pueblo; nos han llamado, pero no han podido cruzar, porque el camino está obstruido, y no entraría un vehículo. No es necesario exponer vidas humanas. Están haciendo todo lo que pueden”, valoró.
El huracán Melissa provoca catastróficos daños en Jamaica
El paso del huracán Melissa por Jamaica dejó una devastación sin precedentes, afectando gravemente a varias comunidades, especialmente en el suroeste de la isla. Con vientos sostenidos de hasta 295 km/h, la tormenta alcanzó la categoría 5, convirtiéndose en la más potente en tocar tierra en el país.
Las imágenes de Mandeville, la ciudad más afectada, revelan árboles arrancados de raíz y techos volados. Los residentes enfrentan cortes masivos en el suministro eléctrico, dejando a miles de hogares sin energía debido a la caída total del sistema eléctrico.
Según Desmond McKenzie, ministro de Gobierno Local y Desarrollo Comunitario, más de 530.000 personas se quedaron sin electricidad, lo que representa el 77,3% de los usuarios de energía en todo el país.
Las lluvias torrenciales y los vientos de hasta 233 km/h causaron daños severos en la infraestructura, bloqueando carreteras, derribando postes eléctricos y provocando inundaciones generalizadas.