
La subdirectora del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Madison Sheahan, anunció los resultados de una importante operación de aplicación de la ley dirigida específicamente a delincuentes sexuales extranjeros con antecedentes criminales.
La operación, que tuvo lugar en varias localidades de Florida, ha resultado en la detención y expulsión de numerosos individuos considerados una amenaza para la seguridad pública, informó Telemundo 51.
La operación conocida como “Dirtbag”, cuyo nombre hace referencia a la expresión coloquial en inglés que describe a personas despreciables, ha sido calificada como un éxito por las autoridades.
Según Sheahan, el esfuerzo conjunto de ICE y el Departamento de Cumplimiento de la Ley de Florida condujo a la detención de un total de 54 depredadores sexuales, 164 delincuentes sexuales, así como de 2 asesinos convictos, 1 condenado por tráfico de drogas y 8 individuos con condenas por otros delitos graves.
“Estos atroces criminales han atacado a niños en su estado más vulnerable, y las fuerzas del orden han dado un paso al frente para sacarlos de sus comunidades”, declaró Sheahan durante una conferencia de prensa celebrada en la sede de la oficina de ICE en Miramar, condado de Broward.
La operación también destacó la importancia del acuerdo 287G, el cual permite a las agencias estatales y locales colaborar con ICE para hacer cumplir ciertas leyes de inmigración.
Sheahan agradeció al gobernador de Florida, Ron DeSantis, por su liderazgo y apoyo a este acuerdo, que ha facilitado la realización de operativos como el mencionado.
La operación también se enmarca en una serie de esfuerzos más amplios de ICE, como la campaña “Lo Peor de lo Peor”, que se centra en el arresto de migrantes con antecedentes penales en el país norteño.
Varios cubanos han sido detenidos bajo este sistema, y algunos de ellos deportados a países africanos, como el pequeño reino de Esuatini.
En uno de los casos recientemente reportados, un cubano de 59 años, identificado como Juan Carlos Font Agüero, se encuentra detenido en una prisión de ese país, ubicado al sur de África, luego de que las autoridades cubanas rechazaran su admisión a la Isla.
Font Agüero había residido en EEUU desde 2003 y cumplió una condena de 17 años por asesinato en segundo grado. Tras su liberación, las autoridades estadounidenses iniciaron su proceso de deportación hacia Cuba, pero el gobierno cubano alegó que el hombre había perdido sus derechos ciudadanos al haber vivido fuera de la isla durante más de 20 años.
Como resultado de la negativa cubana, Font Agüero fue trasladado a través de varios países en los últimos meses, hasta terminar en el territorio africano. Su hijastra, Yessica de la Caridad García Negrín, denunció que el proceso de deportación se realizó sin notificación previa ni acompañamiento consular.
La familia también informó que Font Agüero fue transportado con “los ojos vendados” durante todos los traslados. Además, en la prisión donde se encuentra actualmente detenido, no está recibiendo la atención médica necesaria para tratar sus problemas de próstata.