
La Oficina del Sheriff del condado Monroe informó la identificación de los restos humanos de un hombre de Miami que fueron hallados en los Cayos de Florida hace 38 años.
El reporte oficial indica que la víctima era Alfonso James Spikes, quien fue visto por última vez en abril de 1988 en Miami cuando tenía 61 años de edad. El caso sigue abierto y las autoridades sospechan que se trató de un probable homicidio.
La identificación fue anunciada por detectives de la Unidad de Crímenes Mayores, en conjunto con investigadores del Departamento de Cumplimiento de la Ley de Florida y la Oficina del Médico Forense del condado Monroe.
Los restos fueron hallados el 4 de mayo de 1988 en County Road 905, en el norte de Key Largo. Durante décadas, el cadáver permaneció sin identificar.
Según las autoridades, Spikes salió de su casa en Miami para reunirse con una persona. Sin embargo, los agentes admitieron que no saben quién era ni qué ocurrió después de ese encuentro.
El cuerpo fue encontrado cubierto de basura y envuelto en varias sábanas. Además, la camisa estaba jalada hacia adelante sobre la cabeza, un detalle que refuerza la sospecha de violencia.
El médico forense del condado Monroe describió el estado del cadáver como de descomposición avanzada con esqueletización parcial. Aunque la causa y la manera de muerte fueron clasificadas como indeterminadas, el informe apunta a un probable homicidio.
ADN permite confirmar identidad
La identificación de Spikes fue posible gracias a muestras de ADN enviadas en 2023 y 2025. Esos análisis condujeron al hallazgo definitivo en marzo de 2026.
El avance representa un paso clave en un expediente que llevaba casi cuatro décadas sin respuesta. Aun así, persisten las preguntas centrales sobre quién lo citó y cómo terminó en los Cayos de Florida.
La Oficina del Sheriff del condado Monroe pidió a cualquier persona con información que se comunique con la Unidad de Crímenes Mayores al 305-289-2410.
Casos de homicidio sin resolver son más de un tercio del total
Florida acumula más de 20.000 homicidios sin resolver desde 1965, una cifra que equivale a cerca del 6% del total nacional, según datos basados en reportes del FBI.
En ese período, el estado registró unos 60.110 homicidios, con una tasa de resolución aproximada del 65%, lo que deja un 35% de los casos abiertos.
El problema se inserta en una tendencia nacional de deterioro en la capacidad para esclarecer asesinatos. Aunque en 2024 la tasa de resolución en Estados Unidos subió ligeramente hasta el 61%, frente al 58% de 2023, Florida mantiene un comportamiento similar, con señales de descenso en comparación con décadas anteriores.
Desde los años 90, el porcentaje de casos resueltos ha caído desde niveles cercanos al 70% hasta situarse por debajo del 60% en algunos momentos recientes.
A nivel local, hay diferencias. En Miami-Dade, por ejemplo, en 2025 se reportaron solo 21 homicidios, en un contexto de baja general de los delitos violentos. Para enfrentar el rezago, Florida cuenta con una Unidad de Investigaciones de Casos Fríos, que apoya a agencias con menos recursos y ha logrado resolver expedientes concretos que llevaban décadas sin resolver.