
Al menos tres vehículos quedaron completamente destruidos a causa de un incendio desatado durante la noche del pasado lunes en la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Ómnibus Nacionales de Camagüey, informó el medio oficialista Adelante.
El fuego comenzó alrededor de las 8:00 p.m. en el área del taller, cuando uno de los ómnibus en reparación se incendió por causas aún desconocidas. Las llamas se propagaron rápidamente, alcanzando a dos vehículos cercanos.
El Cuerpo de Bomberos del Ministerio del Interior (Minint) respondió de inmediato, controlando la situación sin que se reportaran víctimas fatales, aunque los daños materiales fueron severos, como destrucción de cristales, carrocerías, asientos y otros componentes esenciales, lo que deja las estructuras prácticamente inservibles.
Los tres ómnibus calcinados estaban asignados a las rutas interprovinciales de Camagüey-Matanzas y Camagüey-Guantánamo, así como a labores de flete. A pesar de la magnitud del incendio y la destrucción de los vehículos, el director de la UEB, Reinier Gómez Muñoz, aseguró que no se verían afectadas las rutas programadas desde la provincia. Según el funcionario, la “adecuada disponibilidad técnica” del parque vehicular permitirá mantener el servicio habitual, incluidos los trasbordos y fletes.
Ómnibus calcinados en una terminal de La Habana
En febrero pasado, un fuerte incendio en la Terminal de Ómnibus de Mulgoba, en La Habana, provocó la destrucción de varios vehículos, presumiblemente fuera de servicio. El fuego comenzó en la maleza cercana a la cerca perimetral de la terminal y se propagó hasta alcanzar los ómnibus estacionados, que estaban en proceso de ser trasladados a la Empresa de Recuperación de Materias Primas. Los bomberos acudieron rápidamente al lugar y lograron sofocar las llamas, sin que se reportaran daños a otras instalaciones de la terminal.
La publicación oficial de la Empresa Provincial de Transporte en redes sociales, que informó sobre el incidente, generó numerosas críticas de los usuarios. Decenas comentaron sobre el mal estado de los ómnibus, señalando que algunos de los vehículos que se quemaron llevaban años inactivos y que, en su momento, aún podrían haberse recuperado.
Algunos internautas cuestionaron por qué los ómnibus no fueron reparados o vendidos a empresas privadas o cooperativas, quienes podrían haberlos restaurado.
El crítico contexto del transporte en La capital cubana se ha agravado en los últimos años. En marzo de 2024, más de la mitad de los ómnibus que debían operar en la capital estaban fuera de servicio. Según el director de Transporte de La Habana, Yunier de la Rosa Hernández, de los 561 vehículos que deberían estar en funcionamiento, 309 estaban paralizados, lo que refleja un colapso total del sistema.
En la década de los ochenta, la capital cubana contaba con 2.500 ómnibus, pero en los últimos cinco años ese número se redujo a solo 600, subrayando la crisis del transporte público y la falta de una solución efectiva por parte de las autoridades comunistas para resolverla.

