
La Central Termoeléctrica Antonio Maceo, conocida como Renté, en Santiago de Cuba, registró un incendio en horas de la madrugada, un hecho que ha puesto de nuevo en evidencia la vulnerabilidad crónica del sistema eléctrico nacional.
El siniestro, ocurrido alrededor de la 1:00 a.m. en la sala de máquinas de motores fuel, fue controlado pasadas las 6:00 a.m. gracias a la intervención de bomberos y fuerzas del Ministerio del Interior, sin que se reportaran víctimas humanas.
A la emergencia acudieron brigadas de bomberos, la Refinería Hermanos Díaz y camiones cisterna, en una operación que demostró capacidad de reacción, pero también la falta de prevención estructural.
De acuerdo con declaraciones oficiales, la central continuó operando con sus tres bloques generadores, aunque con limitaciones. Dos de ellos aportaron unos 50 megawatts cada uno, mientras que el tercero se reincorporó de manera paulatina, alcanzando los 60 megawatts.
El director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra, señaló que los tanques de combustible no sufrieron daños y que la afectación se limitó al área de motores fuel.
El primer ministro Manuel Marrero informó a través de la red social X que las causas del siniestro se encuentran bajo investigación y que mantuvo contacto directo con las autoridades provinciales, presentes en el lugar desde los primeros momentos.
El incendio en Renté no es un hecho aislado. La frecuencia de fallas, apagones y accidentes en las termoeléctricas cubanas refleja un ciclo repetitivo: plantas envejecidas, escasez de piezas de repuesto, mantenimientos pospuestos y dependencia de equipos obsoletos. Todo ello deja al sistema en un estado de alerta permanente, donde lo excepcional se ha vuelto rutinario.
La fragilidad de la infraestructura energética impacta de manera directa en la vida cotidiana de la población, además de afectar hospitales, escuelas y empresas que dependen de un suministro estable para funcionar.
Trabajador fallece a causa de un accidente en la plata termoeléctrica Renté
A principios de este mes, el trabajador de la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Maceo Grajales, conocida como “Renté”, en Santiago de Cuba, falleció después de sufrir un accidente laboral que le provocó graves quemaduras, confirmaron autoridades del Partido Comunista de Cuba (PCC).
La víctima fue identificada como Carlos Rafael López Ibarra, operador de turbina de 33 años, quien resultó herido tras la explosión de una tubería de vapor a altas temperaturas mientras realizaba un procedimiento rutinario.
El siniestro ocurrió alrededor de las 9:30 p.m. del pasado 31 de agosto, durante el proceso de arranque de la unidad No. 5 de la termoeléctrica. Aunque recibió atención inmediata en el lugar, López Ibarra ingresó al hospital en estado crítico, con quemaduras en el 89% de su cuerpo. De acuerdo con la nota oficial, el trabajador permaneció consciente y colaboró con el tratamiento médico hasta sus últimos momentos.