
El influencer estadounidense Nick Shirley detalló en el podcast PBD todo el control estricto al que fue sometido cuando ingresó a Cuba para tratar de grabar un documental sobre la crisis económica y social de la Isla.
Pese a las advertencias de sus familiares, el creador de contenidos decidió viajar a territorio cubano para captar su realidad antes de un posible cambio total a causa de la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump; y su secretario de Estado, Marco Rubio.
“Todos me decían: ‘Nick, no vayas’. Mis padres me lo dijeron. La seguridad me lo dijo. Pero sentí que tenía que mostrar la realidad”, afirmó en la entrevista difundida en redes sociales.
Shirley aseguró que ingresó al país con una visa para actividades periodísticas, acompañado únicamente por dos agentes privados de seguridad con experiencia en operaciones de riesgo en Haití y México.
“Planning My Escape From Cuba” – @nickshirleyy Returns
(1:06) Inside Cuba: No Gas, No Food, No Hope
(11:13) What Cubans Were Too Scared to Say
(26:12) Someone Flew to Cuba to Expose Him
(36:49) Ilhan Omar Is Blocking Justice
(41:46) Threats Nobody Talks About
(44:49) Newsom… pic.twitter.com/lyNB72mOCm— PBD Podcast (@PBDsPodcast) May 7, 2026
Sin embargo, desde su llegada al aeropuerto internacional “José Martí” de La Habana, afirmó que comenzó a enfrentar la vigilancia e interrogatorio de oficiales castristas. “Trajeron a varias personas para interrogarme. Todo lo escribían en papel, no vi computadoras”, comentó.
Los agentes revisaron las cámaras, micrófonos y otros equipos de grabación, además de que le terminaron decomisando parte de su equipamiento audiovisual. Pese a esas limitaciones, Shirley dijo que logró grabar con un iPhone y un pequeño micrófono que pasó inadvertido dentro de su mochila.
Con esos recursos, recorrió zonas de La Habana marcadas por calles semivacías, estaciones de combustible cerradas, edificios deteriorados y un ambiente de profunda precariedad.
Durante la entrevista, el influencer describió la capital cubana como una ciudad “vacía” y “muy triste”. Aseguró que esperaba encontrar pobreza, pero no el nivel de desánimo que percibió entre muchos habitantes.
Shirley afirmó que varios ciudadanos evitaban hablar ante las cámaras por temor a represalias. Comparó el ambiente de vigilancia con “Corea del Norte” y sostuvo que en aeropuertos, hoteles y espacios públicos existía una sensación permanente de control.
El estadounidense relató que, tras iniciar entrevistas callejeras sobre el comunismo y la crisis cubana, notó un seguimiento constante de personas que identificó como colaboradores de la Seguridad del Estado. Según su versión, agentes vestidos de civil aparecían una y otra vez en los lugares que visitaba.
La situación, dijo, escaló cuando intentó salir de Cuba antes de lo previsto. Shirley afirmó que originalmente planeaba permanecer unos tres días en la Isla, pero redujo su estancia a apenas 24 horas. “Mi seguridad me dijo que era una de las situaciones más tensas que habían vivido”, aseguró.
El creador de contenido aseguró que un general cubano de “dos estrellas” lo interrogó en el hotel sobre las razones de su salida anticipada. Según su testimonio, funcionarios del régimen le comunicaron que las máximas autoridades sabían de su presencia en el país y que lo habían monitoreado durante todo el viaje.
“Nos dijeron que el presidente sabía que estábamos allí y que habían estado monitoreándonos todo el tiempo”, afirmó Shirley. También sostuvo que, durante su salida por el aeropuerto, funcionarios cubanos expresaron preocupación por el contenido que eventualmente publicaría sobre la Isla.
El influencer también criticó a turistas extranjeros que, según dijo, minimizan la crisis cubana mientras la población enfrenta carencias básicas. “Vi personas usando camisetas del Che mientras la gente me decía que llevaba un año sin comer huevos”, comentó.
En la parte final de sus declaraciones, Shirley vinculó la crisis energética cubana con las sanciones de Washington sobre Venezuela y México, países que anteriormente suministraban petróleo al régimen. “Estados Unidos está apretando todo el petróleo y el gas de Cuba”, afirmó.
Nick Shirley es conocido por producir videos documentales sobre temas sociales, económicos y políticos en distintos países. En 2025 ganó notoriedad por revelar irregularidades en el uso de fondos públicos dentro del sistema de guarderías del estado de Minnesota, lo que aumentó su visibilidad fuera de las plataformas digitales.
El episodio denunciado por el joven estadounidense coincide con evaluaciones internacionales que ubican a Cuba entre los países con mayores restricciones para el ejercicio del periodismo. La Isla aparece en el puesto 160 de 180 naciones en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras.
Esa organización señaló que Cuba continúa siendo “el peor de América Latina en cuanto a libertad de prensa” y advirtió sobre un recrudecimiento del hostigamiento contra periodistas independientes.

