
Las agencias de inteligencia de Estados Unidos tuvieron información sobre un complot para asesinar al exmandatario Donald Trump, semanas antes del atentado en Butler, Pensilvania, donde terminó con una herida en la oreja derecha a causa de un tiroteo perpetrado mientras realizaba un mitin de campaña hacia la presidencia.
Pese a la cercanía de ambas situaciones, fuentes bajo el anonimato declararon a la agencia española Efe que no existe un vínculo entre el plan iraní y el atentado realizado por el joven Thomas Matthew Crooks, de 20 años.
El Servicio Secreto había reforzado la seguridad del magnate debido a las amenazas provenientes de la nación asiática. Pese a ello, las medidas adicionales no fueron suficientes para detectar al muchacho, que logró subirse a un tejado y disparar hacia la multitud.
Además de ocasionar una herida en el rostro del expresidente, el tiroteo también provocó la muerte del ingeniero y exbombero voluntario, Corey Comperatore; y lesiones graves a los ciudadanos David Dutch, de 57 años, y James Copenhaver, de 74 años.
Adrienne Watson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, ha declarado que Irán ha amenazado a exfuncionarios estadounidenses de la administración de Trump desde 2020, cuando ordenó un ataque que resultó en la muerte del general Qasem Soleimaní, exjefe de la fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní.
Debido a estas amenazas, quieres fueran altos cargos de la administración de Trump, como el exsecretario de Estado, Mike Pompeo; y el exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, aún cuentan con escoltas. Watson subrayó la prioridad que representa este asunto de seguridad nacional.
La portavoz también aseguró que no se ha identificado ningún vínculo entre Crooks y posibles agentes extranjeros. Según el FBI, el atacante actuó solo y utilizó un fusil semiautomático AR-15 que había sido comprado legalmente por su padre.
El Servicio Secreto se encuentra bajo un intenso escrutinio por los fallos que permitieron el intento de asesinato. El gobierno estadounidense ha anunciado una investigación independiente sobre las fallas y ha reforzado la seguridad del magnate, así como la del candidato independiente Robert Kennedy Jr.
En respuesta a las acusaciones, Irán calificó de “sin fundamento” y “malintencionadas” las afirmaciones de la inteligencia estadounidense sobre un complot para asesinar a Trump. Una fuente de la Misión de Irán ante la ONU descalificó las acusaciones, aunque reiteró que el futuro candidato presidencial del Partido Republicano debe ser perseguido y castigado por la muerte de Soleimaní.

