
La red de pagos electrónicos en Cuba fue suspendida desde la madrugada de este miércoles y se extenderá por más de 24 horas debido a un “mantenimiento esencial”, informó la entidad Servicios de Pagos RED SA (REDSA).
La suspensión afecta una serie de servicios clave, incluidos los cajeros automáticos, la plataforma EnZona, los Terminales de Puntos de Venta (TPV) y las transferencias interbancarias realizadas a través de Transfermóvil. Si los trabajos de mantenimiento programado salen bien, todo debe quedar restituido a las 5:00 a.m. del próximo jueves 31 de julio.
REDSA, que fue creada en 2010, se encarga de gestionar y administrar la red de cajeros automáticos y operaciones con tarjetas de débito en Cuba. Según la entidad, esta interrupción se realiza para efectuar “actualizaciones para garantizar la seguridad y estabilidad en los servicios”, aunque los usuarios han expresado preocupación debido a la historia reciente de interrupciones en el sistema de telecomunicaciones.
La interrupción de los servicios electrónicos se produce en un contexto marcado por la implementación de la bancarización forzada, un proceso que comenzó en agosto de 2023. La medida, impulsada por el gobierno cubano, busca reducir el uso de efectivo y promover el uso de transacciones digitales en medio de la escasez de efectivo.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del gobierno, la transición hacia un sistema financiero digital ha enfrentado múltiples obstáculos. Según datos oficiales, solo el 3.77% del dinero en circulación en Cuba se transacciona a través de canales digitales, lo que refleja una adopción limitada de los pagos electrónicos.
Esta situación se ve exacerbada por problemas técnicos en plataformas clave como Transfermóvil, que, a pesar de contar con más de cinco millones de usuarios, enfrenta constantes interrupciones y fallos en el servicio.
Los cubanos temen que después del “mantenimiento esencial” en REDSA se anuncie alguna medida que afecte el bolsillo de la población. Así sucedió en mayo pasado cuando después de un mantenimiento en Etecsa, la empresa monopólica estatal anunció un incremento en las tarifas de acceso a Internet y limitaciones en la compra de paquetes de datos móviles.
La situación con los pagos electrónicos y la implementación de la bancarización forzada se enfrenta también a un panorama de desigualdad, especialmente en las zonas rurales y en comunidades sin acceso a internet o cajeros automáticos. En estas áreas, la bancarización se torna prácticamente inviable, lo que excluye a una parte significativa de la población, incluyendo a jubilados y personas con discapacidades.
A pesar de los incentivos ofrecidos por el gobierno, como bonificaciones por el uso de canales electrónicos, la resistencia de ciertos sectores económicos y la falta de confianza en el sistema bancario han limitado la efectividad de la bancarización.

