
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles en Manila, Filipinas, que el objetivo de Washington es avanzar hacia una Cuba donde sus ciudadanos puedan vivir con prosperidad, seguridad y mejores condiciones.
El funcionario cubanoamericano aseguró que la administración de Donald Trump se encuentra dispuesta a actuar con realismo y paciencia, siempre que se produzcan cambios concretos en la Isla.
Periódico Cubano confirmó que Rubio hizo las declaraciones durante una comparecencia ante la prensa, previo a un encuentro bilateral con su homólogo chino, Wang Yi.
El jefe de la diplomacia estadounidense fue interrogado sobre si la política de Washington buscaba provocar un cambio de régimen mediante el colapso económico o si contempla una intervención militar.
El secretario de Estado no respaldó directamente ninguna de esas alternativas. En cambio, señaló que el propósito es crear las condiciones para que los cubanos puedan alcanzar el bienestar que muchos consiguen después de abandonar su país.
“El objetivo es lograr una Cuba donde el pueblo cubano pueda disfrutar de prosperidad, tranquilidad, seguridad y una vida mejor de cara al futuro”, declaró. Asimismo, agregó que Washington está dispuesto a impulsar “un proceso serio” que conduzca a ese resultado.
El funcionario también confirmó que representantes estadounidenses han mantenido contactos ocasionales con autoridades cubanas. Según explicó, el gobierno de La Habana conoce la posición de EEUU y los cambios que Washington considera necesarios.
Rubio atribuyó la prolongada crisis cubana, en primer lugar, al modelo económico impuesto por el régimen. A su juicio, se trata de un sistema inoperante, desconectado de los mecanismos utilizados en la mayoría de los países y responsable de una parte considerable del éxodo migratorio.
“Su sistema económico no funciona porque ese sistema económico no existe en ningún otro lugar del mundo. Está completamente al revés”, afirmó. Añadió que la falta de oportunidades obliga a miles de ciudadanos a abandonar la Isla en busca de mejores condiciones.
Como segundo factor, Rubio mencionó la reducción del petróleo venezolano suministrado a Cuba en condiciones preferenciales. El secretario de Estado consideró que la pérdida de ese respaldo representa uno de los mayores problemas financieros y energéticos para La Habana.
El funcionario reiteró, además, su acusación de que aproximadamente el 60% del crudo venezolano recibido gratuitamente por Cuba habría sido revendido para conseguir divisas, en lugar de utilizarse para alimentar el deteriorado sistema eléctrico nacional. El régimen castrista ha rechazado anteriormente estas afirmaciones.
Rubio sostuvo que las autoridades priorizan la conservación del poder y temen que una mayor libertad económica reduzca el control estatal sobre la población. También recordó que, desde 2021, Cuba ha perdido entre el 10% y el 15% de sus habitantes, principalmente como consecuencia de la emigración provocada por la crisis.
El secretario de Estado aseguró que Washington continuará dialogando con La Habana sobre posibles reformas. Sin embargo, advirtió que la decisión final depende de quienes controlan actualmente el país, a quienes acusó de resistirse a cambios políticos y económicos.
“Queremos que Cuba tenga un futuro mejor y estamos dispuestos a tomar medidas que la ayuden a llegar hasta allí, pero ellos tienen que decidir qué quieren hacer. Las personas que actualmente están al frente del país sencillamente no quieren hacerlo. Es lamentable”, añadió.
EEUU inició el envío de ayuda humanitaria a Cuba valorada en 100 millones de dólares
Las declaraciones coincidieron con el inicio del envío de más de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria estadounidense para Cuba. De acuerdo con Rubio, los recursos serán distribuidos dentro de la Isla por organizaciones no gubernamentales, sin pasar directamente por las estructuras oficiales.
El programa incluye dos modalidades de canasta alimentaria. La primera, prevista para cubrir las necesidades de una familia durante 10 días, contiene 10 libras de arroz blanco de grano largo, 10 libras de frijoles negros, tres latas de sardinas en salsa de tomate y cinco latas de atún en agua. También incorpora 3,78 litros de aceite vegetal, tres libras de espagueti, una libra de sal yodada y dos libras de azúcar morena.
La segunda modalidad reúne los mismos productos, aunque en menores proporciones. Esta versión contiene cinco libras de arroz, cinco libras de frijoles negros, tres latas de sardinas, una lata de atún, un litro de aceite vegetal, 500 gramos de espagueti, sal yodada y dos libras de azúcar morena.