
Sin revelar el nombre, Irán anunció este domingo la elección de un nuevo líder supremo, tras la muerte del anterior, Alí Jamenei, durante el primer día de bombardeos de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra la nación asiática.
La Asamblea de Expertos no dio a conocer la identidad del nuevo dirigente del país, cuya responsabilidad central es la administración del gobierno hasta la dirección de las fuerzas armadas. Además, tiene la última palabra en cuestiones cruciales como la interpretación de la ley islámica.
Varios nombres comenzaron a circular en las últimas semanas como posibles candidatos al máximo cargo de la república islámica, el más sonado fue Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder.
Israel, por su parte, ya ha señalado que el sucesor de Jamenei será un “objetivo” militar, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó sus intenciones de ser parte de la elección de un nuevo líder supremo, además de rechazar a Mojtaba para el referido cargo.
En una entrevista con el medio Axios, Trump afirmó que considera “inaceptable” que Mojtaba Jamenei, hijo del líder supremo iraní Alí Jamenei, sea su sucesor en el cargo tras la muerte de su padre el 28 de febrero, y dijo que es indispensable que Washington participe en la elección del nuevo máximo dirigente de Irán.
“El hijo de Jamenei es inaceptable para mí. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, declaró el presidente estadounidense, advirtiendo que si Irán elige a un líder alineado con las políticas anteriores, EEUU podría verse obligado a enfrentarse de nuevo en un conflicto dentro de cinco años.
El mandatario señaló que debe “estar involucrado” en el proceso de nombramiento, comparándolo con lo que, según él, ocurrió en Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, cuando la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió en un mandato interino con supervisión de Washington.
La situación ha empeorado con ataques directos a infraestructuras petroleras iraníes, como los depósitos de petróleo en las cercanías de la capital, lo que agrava la ya difícil crisis económica del país.
Estas agresiones, que comenzaron el sábado, destruyeron cuatro depósitos de petróleo, matando a cuatro personas, incluidos dos conductores de camiones cisterna. El ejército israelí, que ha llevado a cabo más de 3.400 bombardeos desde el inicio del conflicto, también anunció ataques contra sitios militares en Irán.
El impacto de los ataques israelíes no solo se limita a la destrucción de infraestructuras, sino que también afecta directamente a la vida cotidiana de los iraníes. En Teherán, una espesa humareda cubrió la ciudad mientras las autoridades locales controlaban el tráfico y distribuían mascarillas para protegerse de las partículas tóxicas.
Las gasolineras en la capital iraní se vieron desbordadas, con largas filas formándose mientras se limitaba el suministro de carburante a solo 20 litros por vehículo.
El conflicto, que ya ha dejado más de 1.200 muertos y 10.000 heridos según el Ministerio de Salud iraní, ha desestabilizado toda la región de Oriente Medio. Irán, a su vez, ha respondido con ataques de misiles y drones contra ciudades israelíes y otras naciones del Golfo que albergan intereses estadounidenses.
creo que se llamo mojonemigrancaca