
El activista José Daniel Ferrer informó de su salida de la presidencia del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), una de las principales plataformas unitarias de la oposición cubana dentro y fuera de la isla.
En declaraciones concedidas a la agencia EFE, Ferrer confirmó que recientemente solicitó al CTDC nuevas elecciones y renunció a sus cargos. “Seguimos siendo hermanos y apoyo las acciones del consejo”, afirmó el disidente.
El líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) explicó que su renuncia responde a la necesidad de evitar interferencias entre sus actuales iniciativas políticas y humanitarias y el trabajo del CTDC, enfocado fundamentalmente en propuestas legales y en el diseño de una institucionalidad democrática para el país.
Por su parte, el Consejo para la Transición Democrática en Cuba anunció mediante un comunicado que la nueva directiva, elegida en un proceso celebrado entre el 11 y el 15 de diciembre, asumirá oficialmente sus funciones el próximo 10 de enero de 2026.
La presidencia será ocupada por el opositor Manuel Cuesta Morúa, acompañado por cuatro vicepresidentes radicados en Cuba —Osvaldo Navarro, Juan Alberto de la Nuez, Marthadela Tamayo y Félix Navarro, este último actualmente en prisión—, así como dos vicepresidentas en el exterior, Elena Larrinaga e Iris Ruiz.
“Seguiremos trabajando por el respeto a los derechos humanos, la restauración de la soberanía popular y la democratización de Cuba”, expresó la organización en su nota oficial. El CTDC señaló además que en las elecciones internas participó el 63% del padrón electoral, integrado por 46 organizaciones y activistas independientes, a pesar de las “condiciones difíciles” en que se desarrolló la votación.
José Daniel Ferrer, de 54 años, ha sido reconocido como preso de conciencia por Amnistía Internacional tras pasar por varios encarcelamientos debido a su activismo político. A su llegada a Miami en octubre pasado, reiteró su compromiso con la unidad del movimiento opositor cubano dentro y fuera del país, una meta que ha descrito como “compleja” debido a las divisiones históricas existentes.
Actualmente, Ferrer impulsa la articulación de una red de coordinación entre grupos opositores y promueve la elaboración de un censo de disidentes, concebido como un paso previo a la posible celebración de primarias democráticas de la oposición. Su objetivo, según ha explicado, es contribuir a la formación de un frente común que defienda la amnistía de los presos políticos y facilite una transición hacia un Estado de derecho en Cuba.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba fue fundado el 11 de junio de 2021 como una plataforma unitaria orientada a impulsar una transición pacífica y democrática en la isla. En 2023, la organización obtuvo reconocimiento legal internacional mediante la Apostilla de La Haya, que certifica su autenticidad en el ámbito del Derecho internacional privado.
El CTDC agrupa a instituciones, organizaciones y ciudadanos tanto del interior del país como del exilio, comprometidos con la defensa de los derechos humanos, la soberanía nacional y la construcción de una Cuba plural y libre.