
Cerca de tres millones de jubilados en Estados Unidos podrían ver un aumento en sus cheques mensuales del Seguro Social, si el Senado estadounidense, actualmente de mayoría demócrata, acaba de aprobar la ley Social Security Fairness Act.
La normativa, ya aprobada en la Cámara de Representantes, enfrenta una carrera contra el tiempo, pues el venidero 3 de enero se vence el plazo y casi tres semanas después tomarán posesión los nuevos integrantes del poder legislativo y la correlación de fuerzas se inclinará hacia los republicanos.
La legislación busca eliminar dos disposiciones que actualmente reducen los beneficios de aproximadamente 2.8 millones de jubilados:
- Windfall Elimination Provision (WEP): Afecta a dos millones de personas que reciben una jubilación por trabajos que no contribuyeron al Seguro Social, pero que también son elegibles para beneficios por empleos donde sí realizaron aportes.
Marlena Slaughter, una exfuncionaria de Ohio, ejemplifica el impacto de esta norma: “Trabajé más de 30 años en el servicio público, pero también aporté al Seguro Social en otros empleos. Es devastador que me reduzcan esos beneficios modestos”, declaró a la Federación Americana de Empleados Gubernamentales.
- Government Pension Offset (GPO): Impacta a cerca de 800.000 jubilados que reciben una pensión por trabajos sin aportes al Seguro Social y también son elegibles a beneficios por cónyuges fallecidos. Por ejemplo, una persona con una pensión de $3.000 y elegible a $2.100 del Seguro Social de su cónyuge solo recibe $100 tras aplicar las reglas actuales.
La eliminación de estas disposiciones favorecería principalmente a trabajadores del sector público, como maestros, bomberos y policías. “Durante 40 años, millones de estadounidenses han visto robados los beneficios que pagaron”, expresaron los legisladores Garret Graves y Abigail Spanberger, impulsores de la ley.
La Social Security Fairness Act fue aprobada en la Cámara Baja con un amplio margen de 327 votos a favor y 75 en contra. Según el posicionamiento público, hay un total de 63 senadores que las respaldan, superando los 60 votos necesarios para su aprobación en el Senado.
Sin embargo, el tiempo es crítico y debe convocarse a la discusión y votación antes de enero de 2025. Si el Senado aprueba la ley, pasaría al escritorio del presidente Joe Biden para su promulgación. Lo anterior antes del 20 de enero, cuando se vea obligado a entregar el mando a Donald Trump.
Si la ley entra en vigor, los jubilados podrán recibir cheques del Seguro Social completos sin las deducciones actuales, lo que representará un cambio significativo en sus ingresos mensuales y calidad de vida.
¿Cuáles son las formas de cotizar al seguro social en EEUU?
Existen diferentes formas de cotizar al Seguro Social, dependiendo de la situación laboral y las fuentes de ingresos de una persona.
- A través del empleo asalariado: Los empleados que trabajan para una empresa contribuyen automáticamente al Seguro Social mediante deducciones en sus cheques de pago. Estas aportaciones se calculan como un porcentaje del salario bruto y están compartidas entre el empleado y el empleador.
- Trabajo por cuenta propia: Los trabajadores independientes o autónomos están obligados a pagar el Self-Employment Tax, que incluye tanto la parte del empleado como la del empleador en las contribuciones al Seguro Social y Medicare.
- Empleos públicos: Algunos trabajadores del sector público, como maestros o empleados estatales, pueden estar exentos de contribuir al Seguro Social si participan en sistemas de pensiones específicos. Sin embargo, quienes realizan aportes combinados pueden calificar para beneficios del Seguro Social.
- Contribuciones voluntarias: Aunque no es común, algunas personas pueden hacer aportaciones voluntarias al Seguro Social si cumplen ciertos requisitos relacionados con periodos laborales anteriores.
- Empleos múltiples: Aquellas personas que tienen más de un empleo deben cotizar al Seguro Social en cada trabajo hasta alcanzar el tope anual de contribuciones.
- Ingresos no salariales: En ciertos casos, algunos ingresos no salariales, como propinas declaradas o compensaciones adicionales, también son sujetos de contribuciones al Seguro Social.

