
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona fue declarado nulo, luego de que se destapara un escándalo vinculado a la participación ilegítima de la jueza Julieta Makintach en un documental sobre el proceso judicial, informó EFE.
La decisión pone fin a un proceso que se extendió por dos meses y medio y que buscaba determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud en la muerte del ídolo futbolista, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, cuando tenía 60 años de edad.
Los acusados en el juicio original son el neurocirujano Leopoldo Luciano Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Ángel Díaz, la médica Nancy Forlini, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y el enfermero Ricardo Omar Almirón.
La enfermera Dahiana Madrid también recibió acusaciones por el fallecimiento de Maradona, pero ella decidió enfrentar un juicio separado que debería iniciar a partir de julio del actual año.
El proceso comenzó el 11 de marzo y durante el juicio se escucharon 44 testimonios, incluyendo a familiares cercanos del astro, como sus hijas y hermanas. Sin embargo, la polémica surgió en las últimas semanas cuando se conoció que la jueza Julieta Makintach, parte del tribunal, participó activamente en la realización de una miniserie documental de seis episodios sobre el caso.
La magistrada no solo autorizó grabaciones clandestinas en las audiencias, sino que además protagonizaba el tráiler y el primer capítulo de la producción. Esta situación provocó un pedido unánime de recusación contra Makintach, presentado por todas las partes involucradas: Fiscalía, querellas y casi todas las defensas.
En este sentido, se argumentó que su rol en el documental comprometía la imparcialidad del tribunal y contaminaba a los otros dos jueces, lo que podría invalidar el juicio incluso tras la sentencia. Tras dos días de deliberación, el juez Maximiliano Savarino anunció la nulidad total del proceso, destacando la falta de objetividad y parcialidad de la magistrada recusada.
Su compañera de tribunal, Verónica Di Tomasso, apoyó la decisión y expresó que ninguno de los otros jueces tenía conocimiento del documental, solicitando que el caso no dañe la imagen de la Justicia argentina.
La medida fue recibida con frustración por los familiares de Maradona, quienes declararon a la salida del tribunal que, aunque dolorosa, era inevitable. Verónica Ojeda, expareja de Maradona, afirmó que “la jueza se burló de nosotros y de nuestro dolor”, pero aseguró que están dispuestos a reiniciar el proceso “mil veces si es necesario” para lograr justicia. Por su parte, Jana Maradona, hija del mediocampista, expresó “bronca y odio” pero mantuvo la esperanza en que se hará justicia.
El fiscal Patricio Ferrari reconoció que la nulidad genera un perjuicio para todas las partes, en especial para la familia, que deberá revivir el sufrimiento al tener que declarar nuevamente. El proceso judicial comenzará desde cero, por lo que todas las pruebas, testimonios y pericias ya presentadas perderán validez y deberán repetirse.
En los próximos días o semanas se sorteará un nuevo tribunal para hacerse cargo del caso, y se convocará a una audiencia inicial para reorganizar el calendario y definir cuándo se retomará el juicio oral.
Aunque las querellas presionan para que el debate se reinicie lo antes posible y podría concluir antes de fin de año, fuentes judiciales advierten que no hay garantías sobre los plazos, y el proceso podría extenderse hasta 2026.