
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, volvió a colocar a Cuba en el centro del discurso político de Washington al compartir en su cuenta oficial de X un artículo que advierte que el régimen cubano y los cárteles de la droga se encuentran en “estado de alerta” ante la nueva estrategia de Donald Trump para el hemisferio occidental.
“El régimen comunista de Cuba y los cárteles de la droga están en estado de alerta después de que la administración del presidente Donald Trump dejara claro que persiste la lucha contra los regímenes comunistas en el Hemisferio Occidental”, se lee en el post de Leavitt.
La funcionaria difundió el texto el sábado 15 de agosto sin agregar comentarios propios. La publicación compartida, titulada Cuba and Drug Cartels on Alert Amid Monroe Doctrine Shift, fue publicada un día antes por el medio conservador estadounidense The Daily Signal y escrita por el periodista Pedro Rodriguez.
“Cuba’s communist regime and drug cartels continue to be in a state of alert after President Donald Trump’s administration made it clear that the fight against communist regimes in the Western Hemisphere continues.”https://t.co/rrTjtbvjhL
— Karoline Leavitt (@PressSec) August 15, 2026
Su difusión desde la cuenta oficial de la portavoz amplifica un mensaje inequívoco: la Administración Trump considera que la presión contra los regímenes comunistas y las organizaciones criminales de América Latina forma parte de una misma estrategia de seguridad regional.
Hegseth mantiene sobre la mesa la opción militar contra Cuba
El artículo divulgado por Leavitt destaca las recientes declaraciones del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, durante una visita a Panamá. Al ser preguntado directamente sobre la posibilidad de una participación militar de Estados Unidos en Cuba, Hegseth respondió que “todas las opciones están sobre la mesa, incluidas las opciones militares”.
“Cuba haría bien en prestar atención a la disposición del presidente Trump para hacer valer las prerrogativas estratégicas estadounidenses”, agregó el funcionario, quien aseguró que las fuerzas cubanas “ciertamente no son rival para Estados Unidos”. Las palabras aparecen recogidas en la transcripción oficial de su encuentro con la prensa.
Hegseth realizó esas declaraciones en el Centro de Entrenamiento de Operaciones en la Selva de Panamá, donde militares estadounidenses participan en maniobras junto con fuerzas de países aliados. Según The Daily Signal, las características de ese terreno tienen similitudes con las condiciones que podrían encontrarse en Cuba.
El secretario también participó en PANAMAX 2026, un ejercicio multinacional concentrado en la defensa del canal de Panamá, y en actividades de la Coalición de las Américas contra los Cárteles. Esta alianza, integrada por 19 países, pretende coordinar operaciones, entrenamiento e intercambio de información contra organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Hegseth presentó estas acciones como parte del “corolario Trump” a la Doctrina Monroe. Afirmó que Washington no permitirá que organizaciones narcoterroristas ni actores extranjeros considerados hostiles controlen espacios estratégicos del hemisferio.
República Dominicana aumenta el aislamiento del régimen cubano
El texto compartido por Leavitt también relaciona la presión estadounidense con la reciente decisión de República Dominicana de exigir la salida de nueve funcionarios de la misión diplomática cubana y sus familiares. Santo Domingo les concedió siete días para abandonar el territorio, pero no explicó públicamente las razones de la medida.
Por ello, la interpretación de que la expulsión responde directamente a una coordinación con Washington no ha sido demostrada oficialmente. Sin embargo, The Daily Signal presenta la medida como una señal de que los aliados regionales de Estados Unidos comienzan a distanciarse del régimen de La Habana.
El representante estatal de Florida Juan Carlos Porras declaró al medio que aplaudía al Gobierno dominicano por “defender la libertad” en el hemisferio. “Estados Unidos y nuestros aliados queremos ver una Cuba libre”, sostuvo.
Miguel Granda, asistente legislativo del representante floridano David Borrero, consideró que la opción más sensata para Cuba sería cooperar con Washington y avanzar hacia “una gobernanza democrática y una apertura económica”.
Aunque defendió el diálogo frente al enfrentamiento, advirtió que las amenazas militares de Hegseth no deberían tomarse a la ligera.
La Doctrina Monroe regresa con una interpretación más agresiva
Proclamada en 1823, la Doctrina Monroe buscaba impedir nuevas intervenciones y expansiones coloniales europeas en el continente americano. La Administración Trump la está reinterpretando para justificar una presencia estadounidense más contundente frente a los cárteles y a la influencia de China, Rusia e Irán.
Mike Gonzalez, experto de la conservadora Heritage Foundation citado en el artículo, sostiene que esas potencias utilizan sus relaciones con gobiernos como el cubano para desarrollar operaciones militares, económicas y de inteligencia cerca de Estados Unidos.
La publicación de Leavitt no constituye el anuncio de una operación contra Cuba ni demuestra que Trump haya decidido intervenir militarmente. Sí refuerza, sin embargo, el lenguaje intimidatorio empleado por la Casa Blanca: Washington quiere que La Habana entienda que la opción militar ha dejado de ser un asunto excluido públicamente del debate.