
Una luz al final del túnel parecía verse con la “reforma constitucional” cubana, así pensó quizás hasta el más optimista, deseoso de ver progreso y evolución en un país que se pasa del deterioro. Sin embargo, los “tiros” van en la dirección a la que ya estamos acostumbrados, o posiblemente una desconocida, lo cual puede ser peor.
Un cuadro aparentemente bien pintado, a la vista de alguien poco conocedor de arte, tal como esos que te encuentras en las ferias artesanales donde una imagen pintoresca de mulatas, ron, almendrones y tabaco te la venden a la altura de un lienzo de Picasso. Como el que llega y se fascina con la pieza, que más que arte, roza con lo artesanal, así pasa con la aparentemente Cuba “renovada”.
Transición generacional, nuevo presidente (con primera dama incluida), país “abierto” al mundo, y lo más importante: nueva constitución. Ese es el panorama que vive la isla desde hace unos meses, el cual la cúpula de poder adorna, pinta e intenta vender como ese ya mencionado cuadro de Picasso, cuando simplemente no deja de ser una pieza llena de imperfecciones técnicas, estéticas y formales.
Durante los días de supuesto debate en torno al proyecto de reforma de la Carta Magna, aspectos interesantes salieron a la luz, obviamente sin dejar de sorprender a nadie, porque en Cuba se ha desarrollado un fuerte sentido de lo predecible, especialmente en quienes se encargan de dar rumbo a toda una nación.
Más allá de la noticia sobre el reconocimiento del matrimonio igualitario dentro del maquillado librito, a pesar de las retrógradas y controvertidas posturas que ha generado, el resto, es la misma historia disfrazada de cambio y modernidad, de desarrollo y armonía con los tiempos que corren; pero aún más interesante es la sarta de conceptos o concepciones que ahora pretenden eludir tras más de medio siglo repetidos como un disco de vinilo que se raya.
Un diputado, esa figura que dice representar al pueblo, dijo a viva voz y convencidamente que “esta constitución va a organizar el diagrama estatal del país, pero hay una fuerza que está por encima del Estado, que es dirigente y superior: el Partido”. Así, sin tantas vueltas, dicho literalmente: “la constitución no puede trazarle directrices al Partido”, sin remilgos: ese aparato es quien manda.
Vamos, que este señor diputado no descubrió el agua tibia, ha reafirmado lo que ya se sabe y se aplica en Cuba desde 1959 y legitimado en 1975. El señor diputado solo está refrescando la memoria, por si alguien lo olvidó, y de alguna manera diciéndole a todo ese pueblo que él “representa”, que en Cuba hay cabida y reconocimiento para una sola manera de pensar: la del Partido, que ahora se supone pierda hasta su apellido.
¿Cómo le llamaríamos entonces al mando supremo, después de que la propia reforma llamase a suprimir el término “Comunismo”?. ¿Acaso algún diputado se levantó a plantear esa duda, la misma que quizás ahora tendrán los pioneros que cada mañana repiten como androides la legendaria frase, aun sin tener conciencia sobre doctrinas y filosofía: “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”?
Cuba nunca pierde ese don de la sorpresa, de lo absurdo, de lo surreal, de lo irrisible, de la encrucijada, del desentendimiento, de la repetición, de la parquedad, de la inmovilidad, del silencio, de esa imagen de teatro donde todo es más que real, y donde únicamente los cegatos optimistas u oportunistas pueden vislumbrar un final feliz.
Y mientras todo eso sucede, ¿qué hacen o piensan los cubanos al respecto? Yo misma podría aventurarme y apostar por una respuesta: en esencia, nada, o quizás muy poco.
Artículo de opinión publicado bajo la Política de Renuncia de Responsabilidad de Periódico Cubano
Pienso que hablar sobre un tema tan caliente como es la POLÍTICA para mi concepto es lo más asqueroso que el hombre a inventado , es un tema que es capaz de dividir familias , divorciar matrimonios , acabar con la felicidad ..todavía no conozco el régimen social que sea más perfecto que EL RÉGIMEN SOCIAL SOCIALISTA O SU ESTATUS MÁS ALTO EL COMUNISMO , lo que pasa es que llegar a alcanzar ese estado de conciencia social es tan inalcanzable como tan difícil de lograr pues el que tiene dinero en demasía no es por la suerte sino por la posibilidad de explotar el sudor de otra persona ser cubano actualmente y resistir la presión interna y externa del valor , la valentía de enfrentarse a la escasez , las necesidades más indispensables para vivir como fue en la década del 80 cuando CUBA pertenecía al CAMEN consejo de ayuda mutua económica , recuerdo que yo me iniciaba en la vida laboral y para mi el salario no era algo para preocuparme , la comida no era preocupación , claro no conocíamos el DOLLAR AMERICANO cuando entro en la mentalidad del cubano esa moneda se invirtieron todos los papeles asi como ven LA SOCIEDAD PRIMITIVA es la sociedad donde el hombre ayuda al hombre y la sociedad DESARROLLADA es la sociedad donde el HAMBRE destruye al HOMBRE ( NO ES EL HAMBRE DE LA COMIDA SINO EL HAMBRE DE LA CODICIA DEL AMOR AL DINERO DE LA IGNORANCIA AL BUEN GUSTO DE LA CULTURA HUMANA …EN FIN LA POLITICA LO ECHO A PERDER TODO …
Esa constitución para mí llevará una verdadera reforma cuando se recoja en ella la libertad de expresión, libertad de prensa, el pluripartidismo, las elecciones libres, la eliminación del papel del estado en el control absoluto de la economía, o sea, que se liberalice de una vez la economía, que las grandes empresas del mundo puedan contratar y pagar directamente a cubanos sin que medie el estado más que para cobrar sus impuestos, cuando los cubanos puedan montar empresas de lo que les de la gana. Ese día, la constitución habrá sido verdaderamente reformada y los cubanos empezaremos a ver una Cuba al fin próspera.
Buenos días.
Y?