
La central termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, volvió a entrar en funcionamiento este lunes 22 de junio, incorporándose al sistema eléctrico nacional (SEN) tras haber sido sometida a una prueba hidráulica este domingo.
A través de sus redes sociales oficiales, la estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) anunció la reconexión de la que es la planta generadora más importante del país, como si se tratara de un gran logro gubernamental, ignorando que ha permanecido intermitente las últimas semanas.
Blanco de un trabajo de mantenimiento, que más bien es de reparación, “impostergable” en palabras del gobierno, pero que por falta de material y por la necesidad de tenerla funcionando se ha aplazado por varios meses, la Guiteras ha sufrido múltiples desconexiones involuntarias.
Desde su primer fallo en octubre de 2024, cuando su ausencia del SEN ocasionó el primer apagón total de Cuba y mantuvo al país entero sin energía durante más de cuatro días, la Guiteras no ha podido recuperarse completamente y el régimen hace malabares para evitar que permanezca desconectada por demasiado tiempo.
Y es que la planta es la principal generadora de la Isla, lo que convierte su funcionamiento en un círculo vicioso: por una parte, cargar sola con más de la mitad de la generación eléctrica del país la satura y causa sus averías; por el otro, que permanezca desconectada por averiarse sobrecarga el resto del sistema, llevando al colapso al SEN.
Es por ello que el régimen ha optado por hacer pequeñas composturas, que como parches, “cubren” los pequeños desperfectos del la planta, haciendo que descanse por periodos de días, y luego trabaje de nuevo hasta llevarla al límite.
La última reconexión de La Guiteras la semana pasada duró menos de 48 horas, y ahora los cubanos reciben con escepticismo el anuncio de la UNE, cuestionando cuánto tardará la joya de su corona en volver a apagarse.
“A rezar tres padres nuestros”; “Aleluya, ahora a ver qué tal”; “No sé dónde la conectaron, porque la corriente en el bloque 5 duró hora y media”, fueron algunos de los comentarios.
La crisis energética de Cuba está llegando a un límite insostenible y acercando al país cada vez más al colapso energético total.
Mientras el régimen sigue presumiendo “soluciones” poco viables que poco o nada ayudan a mitigar la crisis, provincias como Santiago padecen días completos sin electricidad, recibiendo alrededor de 2 horas de corriente por cada 24 sin ella.
Aunque el régimen les había prometido 2 horas diarias mediante un sistema de bloques con apagones programados, lo que ya era tan poco que había desatado críticas y quejas, al final el gobierno no pudo ni siquiera cumplir con tan pobre suministro.
Mientras el régimen culpa a actores externos, la falta de combustible y su propia negativa a invertir su dinero en equipamiento nuevo durante décadas, han hecho avanzar a la crisis energética hasta un punto en el que muchos incluso extrañan el “periodo especial”.

