
Según el operador mayorista de viajes Sudameria, la cadena hotelera canadiense Blue Diamond Resorts habría decidido cesar de forma inmediata sus operaciones y el uso de sus marcas en Cuba, una medida que profundiza la crisis del turismo en la Isla y golpea uno de los principales canales de entrada de divisas del régimen.
La decisión fue comunicada ayer sábado por la agencia mayorista. “Debido a las actuales condiciones del mercado turístico cubano y a las persistentes limitaciones operativas que afectan al destino, incluyendo desafíos logísticos, de infraestructura y abastecimiento, Blue Diamond Resorts Cuba ha decidido cesar sus operaciones y el uso de sus marcas en Cuba con efecto inmediato”, dice la nota.
En el texto también se enlistan las marcas de la empresa que cesarían sus funciones en la Isla: Blue Diamond Resorts Cuba, Blue Diamond Cuba, Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance.
La presencia de Blue Diamond se extendía por algunos de los principales polos turísticos de la Isla, entre ellos Varadero, La Habana, Cayo Coco, Cayo Santa María, Cayo Largo del Sur, Cayo Cruz, Trinidad y Camagüey.
La decisión resulta especialmente llamativa porque, apenas días antes, la compañía había reabierto tres resorts en Varadero, según reportó el medio especializado Reportur. En total, desde 2011, gestiona 62 hoteles y más de 12.900 habitaciones en la Isla.
La salida se produce en medio de una presión creciente de la administración de Donald Trump sobre empresas extranjeras que mantienen vínculos con entidades controladas por el aparato militar cubano.
El 7 de mayo, el Departamento del Tesoro (USDT, por sus siglas en inglés) actualizó sanciones contra GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que domina áreas estratégicas de la economía cubana.
GAESA controla buena parte del negocio turístico a través de Gaviota y otras entidades estatales. En la práctica, las cadenas extranjeras que gestionan hoteles en Cuba suelen operar mediante contratos con grupos vinculados al Estado, lo que las expone a riesgos financieros y legales bajo el nuevo esquema de sanciones estadounidenses.
Las medidas fijaron un plazo hasta el 5 de junio del actual año para que compañías e instituciones financieras extranjeras reduzcan o cierren vínculos con entidades asociadas al conglomerado y sus filiales. El incumplimiento podría derivar en sanciones secundarias, restricciones bancarias y afectaciones a sus operaciones internacionales.
Medios especializados también han reportado que cadenas hoteleras españolas comenzaron a evaluar o formalizar su salida de contratos vinculados a Gaviota para evitar sanciones de EEUU. Entre ellas figuran empresas con años de presencia en Cuba y fuerte exposición al turismo de sol y playa.
Las cadenas hoteleras españolas han tenido un papel decisivo en el desarrollo del turismo en Cuba, con una amplia presencia en destinos como La Habana, Varadero y los Cayos. Meliá Hotels International es la firma extranjera con mayor peso en la Isla, donde opera más de 30 instalaciones bajo marcas como Meliá, Paradisus, Sol y Tryp, con una relación iniciada en 1990 durante el “Periodo Especial”.
Iberostar Hotels & Resorts también ocupa un lugar relevante, con cerca de 12 hoteles de cuatro y cinco estrellas, y recientemente ganó notoriedad por participar en un modelo piloto de arrendamiento directo de inmuebles estatales.
Barceló Hotel Group mantiene operaciones importantes en Varadero, mientras Roc Hotels administra complejos en Varadero y La Habana.
Blau Hotels & Resorts opera en destinos costeros bajo el formato “Todo Incluido”, y Grupo Piñero, dueño de Bahia Principe, conserva presencia menor en el mercado cubano.