
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó sobre el deterioro de los servicios hospitalarios en Cuba, mientras el país enfrenta una profunda crisis económica y energética que compromete la atención de los pacientes.
“La salud debe protegerse a toda costa y nunca estar a merced de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de electricidad”, expresó el directivo a través de un post en la red social X.
Según expuso, los reportes muestran que varias instituciones de salud han estado teniendo dificultades para sostener servicios esenciales, entre ellos las áreas de emergencia y terapia intensiva, en medio de una coyuntura que ha puesto en riesgo a miles de pacientes.
“Miles de cirugías se han pospuesto durante el último mes, y las personas que necesitan atención médica, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para el parto, se han visto en riesgo debido a la falta de energía para operar equipos médicos y para el almacenamiento en cadena de frío de las vacunas”, agregó.
Health should be protected at all costs and never be at the mercies of geopolitics, energy blockades and power outages.
The situation in #Cuba is deeply concerning as the country struggles to maintain health service delivery at a time of immense turbulence, leading to energy… pic.twitter.com/DF9uENDjjo
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) March 25, 2026
Aunque Adhanom Ghebreyesus dijo sentirse alentado por los esfuerzos del país para restablecer la electricidad y apoyar los servicios médicos, insistió en que la salud de la población no puede depender de la inestabilidad del sistema energético.
“Los hospitales, clínicas y ambulancias de Cuba son necesarios ahora más que nunca y deben recibir apoyo para que puedan llevar a cabo su labor de salvar vidas”, finalizó.
El pronunciamiento internacional coincide con datos ofrecidos recientemente por el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, quien reconoció que casi 100.000 personas se encuentran en lista de espera para una cirugía en hospitales estatales.
Portal Miranda atribuyó buena parte de estas dificultades al “bloqueo petrolero” de Estados Unidos y sostuvo que las restricciones energéticas limitan la capacidad de respuesta del sector.
Sin embargo, el sistema de salud cubano aparece también como otro daño colateral del colapso económico y energético que sufre el país, marcado por años de falta de inversiones sostenidas en servicios básicos y por la priorización de recursos estatales hacia el turismo.
Las carencias también impactan el programa de Atención Materno Infantil. Según el propio ministro, unas 32.000 mujeres embarazadas necesitan ecografías diagnósticas, pero la falta de recursos y de transporte adecuado compromete esa atención.
A ello se suma que en algunas provincias el 85% de los especialistas en neonatología reside fuera de sus municipios, lo que dificulta la disponibilidad real de personal para atender a recién nacidos y gestantes.
Otro de los datos expuestos por Portal Miranda apunta a la vacunación infantil. Más de 30.000 niños no han recibido sus dosis a tiempo por la falta de transporte refrigerado, una deficiencia que afecta directamente la cadena de conservación.
Aunque el ministro aseguró que el sistema no ha colapsado y que ha sido reorganizado mediante refuerzos en la Atención Primaria y el impulso de la telemedicina, la advertencia de la OMS confirma que la crisis hospitalaria en Cuba ha escalado a un punto que ya preocupa a la comunidad internacional.