
Como parte del discurso oficial de resistencia militar ante la creciente presión de Estados Unidos, autoridades castristas observaron una demostración de alimentos que podrían prepararse “en tiempo de guerra” sin electricidad.
La escena fue difundida por la Asamblea Municipal del Poder Popular de Centro Habana en Facebook bajo el título ‘¿Qué alimentos se pueden preparar en tiempo de guerra?’. En el video aparece el director del emprendimiento La Mimosa, quien explicó variantes de cocción para un escenario de conflicto.
La demostración formó parte de las actividades del grupo de alimentos del Grupo Económico Social de la Zona de Defensa Los Sitios. De acuerdo con la explicación, el establecimiento tendría capacidad para garantizar comida a unas 300 personas en caso de una contingencia bélica.
El punto más llamativo fue el uso de sacos de aserrín como combustible. Según el reporte, se habló de reservas de entre 20 y 30 sacos procedentes de carpinterías cercanas, además de otros recursos naturales para cocinar sin depender del servicio eléctrico.
La publicación se produjo en un contexto marcado por apagones, falta de combustible y deterioro del abastecimiento de alimentos. La propaganda oficial intenta presentar capacidad organizativa ante una eventual agresión externa, pero el mensaje contrasta con la crisis cotidiana que padecen millones de cubanos.
En los comentarios del post, decenas de cubanos expresaron sus dudas sobre este plan, considerando la crisis energética en el país. “¿Y con qué corriente funcionaría la carpintería para extraer el dichoso aserrín?”, preguntó un usuario identificado como Hailen.
Por su parte, el internauta Rafael Cinta Valdés mencionó todo el proceso que se necesita para llegar a los sacos de aserrín, una meta imposible si se toma en cuenta la falta de importantes elementos para ello.
“Se necesita un árbol para el corte, pero también combustible para motosierra o un hacha con filo para el corte, además gasolina para transportar la madera y electricidad para el proceso de aserrín”, indicó.
Algunos de los internautas expresaron su preocupación por la deforestación irreversible que podría suceder en Cuba si se prioriza este tipo de alternativas para cocinar.
“Es una alternativa aborigen, pero alternativa al fin, pero mi preocupación es que en un par de años la desforestación del territorio nacional será irreversible; debemos comenzar la compra e importación de bolsitas de polietileno para las posturas de marabú”, dijo Urbano Martin Cantillo Abreu.
Otro internauta llamado Luis compartió el mismo reclamo: “No se han dado cuenta de que las carpinterías también trabajan con electricidad; 30 sacos de aserrín salen entre 7 u 8 carpinterías”.
Mentiras solo mentiras es lo que dicen 30 sacos de aserrin estamos hablando de cuantos arboles. Dios mio el papagayo repite sin pensar y el otro asiente. Macondo.
Una manera sin igual de comer moj….