
La estatal Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, S.A. (CSMC) promociona en redes sociales la formación de estudiantes extranjeros en Cuba mediante el testimonio de un médico que destaca la calidad académica y humana del modelo cubano, una campaña difundida en 2026 mientras hospitales de la Isla afrontan escasez de medicamentos, equipos averiados, apagones y crecientes listas de espera.
El protagonista del video es el Dr. Snyider José Gelkel Pérez, especialista en Medicina Interna y estudiante de Cardiología. Bajo la pregunta “¿Por qué elegí Cuba para especializarme en medicina?”, el profesional describe los aspectos que considera determinantes en su preparación.
Gelkel Pérez resalta la preparación de los profesores, el método clínico y el vínculo entre médicos y pacientes. También señala como ventaja la experiencia acumulada por docentes que participaron en misiones médicas internacionales y el contacto con la sociedad cubana.
Cuba vende una imagen de excelencia médica
La campaña coincide con la estrategia de CSMC de atraer alumnos internacionales. En su página oficial, la empresa presenta a las universidades médicas cubanas como instituciones con más de dos siglos de experiencia y promete formación práctica desde los primeros años de la carrera.
El discurso promocional, sin embargo, contrasta con las condiciones en las que actualmente trabajan profesores, residentes y especialistas dentro del sistema público. Reuters documentó en marzo que 96.000 cubanos estaban esperando una operación, incluidos 11.000 niños, según datos del Ministerio de Salud Pública.
La situación ha seguido deteriorándose. Este 12 de agosto, cifras atribuidas al Gobierno cubano situaron en alrededor de 100.000 los pacientes pendientes de cirugía, entre ellos unos 12.000 menores. Las autoridades relacionan buena parte de las dificultades con las restricciones energéticas y económicas de Estados Unidos.
Hospitales entre apagones y falta de recursos
Associated Press también documentó hospitales con carencias de jeringuillas, gasas, vacunas y anestésicos, además de equipos de tomografía y hemodiálisis fuera de servicio por falta de piezas.
El deterioro alcanza áreas especialmente sensibles. Datos gubernamentales citados por AP señalan que la supervivencia de niños con cáncer cayó del 85% al 65% en medio de la crisis energética. Médicos han reportado además retrasos en tratamientos por problemas de transporte y combustible.
La escasez tampoco afecta únicamente a los pacientes. Reuters recogió testimonios de médicos obligados a buscar otras fuentes de ingresos ante salarios insuficientes, mientras algunos profesionales abandonan el sector o emigran.
Dos realidades de la medicina cubana
En ese contexto, la promoción dirigida al mercado extranjero presenta una realidad difícil de conciliar con la experiencia cotidiana de numerosos pacientes cubanos. El video enfatiza conocimientos, humanismo y preparación docente, pero no aborda las limitaciones materiales que condicionan actualmente la práctica médica.
Las sanciones estadounidenses y la crisis energética han agravado las dificultades, según organismos internacionales y medios independientes. Sin embargo, el deterioro económico acumulado, la pérdida de profesionales y la falta de recursos también forman parte de un problema que antecede a las restricciones energéticas de 2026.
Así, mientras la empresa estatal intenta captar estudiantes extranjeros utilizando el prestigio histórico de la medicina cubana, miles de ciudadanos enfrentan esperas para operaciones, dificultades para acceder a tratamientos y hospitales donde el conocimiento de los profesionales choca cada día con la escasez de medios para ejercerlo.