
La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) prepara su reestructuración interna más profunda en al menos una década, con un nuevo esquema que colocará a China, la inteligencia artificial y la ciberseguridad entre sus prioridades centrales.
El plan fue revelado por The Washington Post, que citó a funcionarios actuales y antiguos familiarizados con el proceso. La reorganización fue presentada la semana pasada a altos cargos de la agencia y está siendo impulsada por el general Joshua M. Rudd, quien asumió la dirección de la NSA y del Comando Cibernético de EEUU el 20 de marzo de 2026, según la biografía oficial de la NSA.
La NSA creará cinco centros para IA, China y ciberseguridad
La nueva estructura contempla cinco organizaciones dedicadas a inteligencia artificial, China, ciberseguridad, apoyo de combate y operaciones de inteligencia global. Cada una estaría dirigida por un “director de misión” con facultades equivalentes, en la práctica, a las de un subdirector de la agencia, de acuerdo con las fuentes consultadas por The Washington Post.
Todavía no está claro si estas áreas reemplazarán las divisiones existentes o si serán añadidas sobre la estructura actual. La NSA, encargada de recopilar inteligencia de señales y proteger sistemas criptográficos del gobierno estadounidense, tendría más de 30.000 empleados civiles y militares.
El énfasis en China y la inteligencia artificial ya era visible antes de conocerse el rediseño. El 8 de septiembre, la NSA, el FBI y la CISA publicaron un aviso conjunto en el que acusaron a compañías chinas de inteligencia artificial de realizar campañas a gran escala para extraer capacidades de modelos avanzados desarrollados en EEUU con el objetivo de entrenar sus propios sistemas. Se trata de una acusación formulada por las agencias estadounidenses.
Rudd también habría planteado la posibilidad de buscar fuera de la agencia a algunos de los responsables de las nuevas áreas. Una fuente afirmó al diario que la NSA está intentando recuperar a antiguos cuadros con experiencia, en medio de la búsqueda de liderazgo para el nuevo diseño.
El calendario es especialmente rápido. Los nuevos responsables deberán presentar sus propuestas organizativas antes de que termine septiembre; el despliegue comenzaría a mediados de octubre y la meta es alcanzar plena capacidad operativa hacia mediados de enero de 2027.
Regresa la unidad de hackers más secreta de la agencia
Uno de los cambios más sensibles afecta a Tailored Access Operations (TAO), la unidad de operaciones ofensivas especializada en penetrar sistemas informáticos de difícil acceso. El grupo, cuyo nombre había dejado de utilizarse tras una reorganización anterior, fue reactivado este año y quedará bajo el área de inteligencia global.
The Record informó en julio que la NSA había recuperado formalmente el nombre TAO como parte de los cambios introducidos por la nueva dirección. Según The Washington Post, la unidad también recibiría un aumento importante de presupuesto en el año fiscal que comienza el 1 de octubre.
El movimiento ocurre mientras Washington dedica cada vez más recursos a amenazas cibernéticas atribuidas a actores estatales. En agosto, Periódico Cubano informó sobre una red de ciberespionaje vinculada a China que habría atacado agencias federales de EEUU, entre ellas la NASA, el Departamento de Energía y el Senado.
Qué puede significar el giro hacia China para Cuba
La creación de una estructura específica para China resulta especialmente relevante en un momento en que autoridades y centros de análisis estadounidenses han aumentado su atención sobre la presencia de infraestructura de inteligencia china en Cuba.
En junio, imágenes satelitales analizadas por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales apuntaron a nueva actividad en instalaciones de Bejucal vinculadas al espionaje chino. Un mes antes, fuentes de inteligencia citadas por medios estadounidenses habían advertido sobre un fortalecimiento de las capacidades de espionaje ruso y chino desde la Isla.
También existe preocupación en Washington por la propia actividad de inteligencia cubana. Un informe del Departamento de Estado reseñado por Periódico Cubano describió los métodos utilizados por la Dirección de Inteligencia de Cuba para operar en territorio estadounidense.
Hasta ahora no existe evidencia pública de que la reestructuración de la NSA haya sido diseñada específicamente en respuesta a Cuba. El vínculo con la Isla surge del peso creciente que tendrá China dentro de la nueva organización y de la preocupación estadounidense por las actividades de inteligencia de Pekín en el Caribe.
El último gran rediseño de la agencia, conocido como “NSA 21”, comenzó en 2016 bajo la dirección de Michael Rogers. A diferencia del plazo de dos años previsto entonces, Rudd está intentando ejecutar la nueva transformación en apenas unos meses, pese a que funcionarios citados por The Washington Post reconocen que todavía quedan aspectos fundamentales por definir.