
Fondos de la Unión Europea y de la ONU destinados a fortalecer a los llamados nuevos actores económicos en Cuba también beneficiarán a empresas estatales y proyectos administrados o supervisados por autoridades locales, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Periódico Cubano confirmó que 63 iniciativas fueron seleccionadas por el programa Apoyo a los nuevos actores económicos para una diversificación económica, innovativa y sostenible (NAE), ejecutado por el PNUD, junto con organismos del régimen.
Las convocatorias fueron abiertas entre noviembre y diciembre de 2025 para proyectos de los sectores agroalimentario, energías renovables y tecnologías de la información y las comunicaciones.
El proceso recibió 393 propuestas. De ellas, 176 superaron la primera evaluación, 80 fueron inspeccionadas sobre el terreno y 63 obtuvieron finalmente el respaldo financiero. La relación oficial incluye micro, pequeñas y medianas empresas privadas, pero también mipymes estatales, cooperativas no agropecuarias y Proyectos de Desarrollo Local.
El diseño de las convocatorias permitía expresamente la participación de esas cuatro modalidades económicas, sin reservar los recursos para negocios privados independientes.
Los Proyectos de Desarrollo Local funcionan vinculados a las administraciones municipales y provinciales. Por tanto, una parte de los recursos internacionales será canalizada mediante iniciativas concebidas o supervisadas dentro de estructuras territoriales del Estado cubano.
Entre los seleccionados figura Servivip, una mipyme estatal de La Habana dedicada a la purificación de agua. También aparece Soluciones Copextel, empresa estatal de Villa Clara enfocada en soluciones locales con fuentes renovables de energía, e InnovaSolar, otra mipyme estatal radicada en Guantánamo.
La lista incorpora otros proyectos como Conservas Taíno, en La Habana; La Salamandra, en Matanzas; Granos y Piensos, en Villa Clara; La Piedra, en Granma; y varias iniciativas relacionadas con el procesamiento de carne en Ciego de Ávila.
La cooperativa no agropecuaria La Exclusiva, de Guantánamo, también recibirá apoyo para incorporar fuentes renovables a sus servicios gastronómicos. Otras entidades aparecen seleccionadas en más de una convocatoria por presentar proyectos relacionados con diferentes sectores.
El programa también lo implementan la Cooperación Francesa en Cuba, el Ministerio de Economía y Planificación y su Instituto Nacional de Investigaciones Económicas.
En su ejecución participan además el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, el Ministerio de Comunicaciones, el Ministerio de Educación Superior, el Banco Central de Cuba y el Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales. Esta amplia presencia institucional concede al aparato gubernamental una función central dentro del programa.
Según la presentación oficial, el objetivo es aumentar las capacidades productivas, impulsar el empleo, promover la innovación y favorecer la participación de mujeres y jóvenes.
Las candidaturas fueron evaluadas por su viabilidad técnica y económica, sostenibilidad, impacto local, capacidad innovadora, incorporación de tecnologías y disponibilidad de cofinanciamiento.
El sector agroalimentario concentra la mayor cantidad de beneficiarios. Entre los proyectos aprobados aparecen productores de lácteos, embutidos, conservas, pan, alimentos deshidratados, piensos y derivados cárnicos. También fueron seleccionadas iniciativas relacionadas con sistemas de riego inteligente y purificación de agua.
En energías renovables, el respaldo alcanzará instalaciones fotovoltaicas, automatización industrial, deshidratadores y cocinas solares, además de sistemas inteligentes de respaldo eléctrico. En el área tecnológica fueron escogidas empresas dedicadas a inteligencia artificial, contabilidad digital, gestión financiera, digitalización empresarial y desarrollo de software.
El apoyo europeo llega mientras el gobierno cubano presenta a las mipymes como una vía para dinamizar una economía afectada por una prolongada crisis productiva y energética. Sin embargo, las autoridades mantienen amplias facultades para autorizar, regular y limitar la actividad de esos actores.