
Desde el 9 de enero de 2026, Cuba no recibe un cargamento de petróleo importado, por lo cual, al acercarse a la mitad del mes de marzo, las reservas están al agotarse, según afirma el experto Jorge Piñón, director del Programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas.
En entrevista para Martí Noticias, el especialista comentó que este escenario podría obligar al régimen castrista a negociar con Estados Unidos para asegurar el suministro de petróleo.
La crisis energética en Cuba no es nueva, pero la medida de Donald Trump que amenaza con aranceles a quienes provean de hidrocarburos a la Isla hizo que países aliados de La Habana no se atrevan a enviarle petróleo.
Desde que buques de guerra de EEUU rodearon Venezuela en noviembre pasado para finalizar con la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero, no hay salida de petróleo desde Caracas con destino a Cuba.
Tampoco México ha enviado más desde el 9 de enero y Rusia no ha querido desafiar a Trump. En Cuba, se consumen alrededor de 20 mil barriles de diésel diariamente, lo que genera un vacío energético difícil de subsanar. Este panorama recuerda a los peores momentos del “Período Especial”, aunque en una versión más cruda.
El propio dictador Miguel Díaz-Canel recordó que la nación tendría que aplicar el plan de Opción Cero, ideado por Fidel Castro en la década de 1990.
La infraestructura eléctrica de Cuba, que incluye termoeléctricas obsoletas y la falta de inversión en el sector, ha agudizado aún más los apagones, haciendo insostenible el funcionamiento de los servicios esenciales.
Mipymes y la posibilidad de importar combustible de manera privada
En medio de esta crisis, el gobierno cubano abrió una nueva posibilidad: permitir que las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) puedan importar combustible de manera privada.
Piñón comentó que, en teoría, este esquema permitiría el abastecimiento de combustible mediante isotanques, de unos 6.600 galones cada uno, procedentes de puertos de EEUU, como Puerto Everglades o Houston.
Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada en Cuba para recibir estos cargamentos dificulta la implementación de esta solución como una medida posible para aliviar la crisis a gran escala.
La importación privada de combustibles no está exenta de riesgos, ya que el gobierno cubano no puede involucrarse directamente en las operaciones de las Mipymes debido a las licencias impuestas por las autoridades estadounidenses.
Además, Piñón subrayó que el costo de operar este sistema es elevado, con cada isotanque que rondaría los 50 mil dólares, sin contar los elevados costos del combustible, que ha visto un aumento en los precios debido a la situación internacional de guerra en Irán.
Por otra parte, insistió en que cualquier intento de escalar el modelo de importación privada de petróleo chocaría con la realidad de que la mayor parte de la infraestructura, como las terminales de CUPET, pertenece al sector estatal, lo que viola las licencias de la OFAC y bloquea las operaciones privadas.
Piñón expresó que la única salida viable a corto plazo es una negociación con EEUU. Si no se encuentra un acuerdo en los próximos 60 días, Cuba podría enfrentarse a una paralización casi total.
La falta de combustible suficiente para mantener en funcionamiento el sistema eléctrico y de transporte sería la consecuencia más inmediata, lo que llevaría a la isla a una crisis humanitaria sin precedentes.
Según el experto, en caso de que se diera un acuerdo, EEUU podría proveer directamente a Cuba productos refinados como diésel, gasolina o gas licuado de petróleo, lo que permitiría una distribución rápida y un alivio de las carencias.
Otra posibilidad sería que EEUU otorgara una excepción para que Venezuela envíe crudo a Cuba, aprovechando el petróleo que actualmente se comercializa en otros mercados.
estos espertos hace 60 anos que ya cuba esta destruida sean cerios ya nadie les cre a estos analistas de pacotilla a los ASESINOS DE LOS CASTROS NO SE PUEDEN TOCAR SE LOS PUSIERON AHI DE CASTIGO HACE 78 ANOS