
LATAM Airlines anunció la suspensión indefinida de su ruta directa entre Lima, la capital de Perú, y La Habana a partir del 14 de febrero de 2026, debido a la interrupción total del suministro de combustible en el Aeropuerto Internacional José Martí de Cuba.
La medida se suma a las decisiones tomadas por otras aerolíneas internacionales, las cuales han tenido que ajustar sus operaciones o suspender rutas hacia Cuba debido a la escasez de Jet A-1, el combustible que se usa en la aviación mundial.
Para no dejar pasajeros varados en la Isla, LATAM informó que hasta el 7 de marzo estará realizando algunas operaciones de rescate para sacar a los viajeros que volaron a Cuba en semanas anteriores y tenían boletos de regreso para fechas posteriores a la cancelación de la ruta.
En ese sentido, LATAM ha ofrecido opciones alternativas. Los viajeros afectados por la suspensión de la ruta pueden optar por un reembolso completo de sus boletos, incluidos los servicios adicionales como selección de asientos y despacho de equipaje.
Otra opción es cambiar el destino de su vuelo a otros destinos cercanos, como Cancún o Punta Cana, sin ningún costo adicional, siempre que el viaje se realice antes del 30 de junio de 2026 y haya disponibilidad en la misma cabina originalmente reservada.
El problema de abastecimiento de combustible en Cuba no es un “capricho comercial” de las aerolíneas que han suspendido sus vuelos, sino un obstáculo operativo fundamental. Sin combustible, los aviones pueden aterrizar en Cuba, pero no tienen de repostar y el viaje de vuelta se hace inviable.
La operación de Copa Airlines y Wingo frente a la crisis
En un intento por asegurar la conectividad con Cuba, Copa Airlines ha implementado una estrategia conocida como “tankering”, que consiste en cargar combustible adicional en Panamá para evitar el reabastecimiento en Cuba.
Esta medida permite a la aerolínea completar el trayecto sin escalas adicionales, aunque con algunas restricciones en la cantidad de pasajeros y cero carga adicional desde Panamá a La Habana.
Por otro lado, Wingo, la aerolínea subsidiaria de Copa, ha optado por realizar una escala técnica en Barranquilla, Colombia, en lugar de llenar el tanque en Cuba. Esta escala técnica permite que los aviones de Wingo, que parten desde Bogotá, carguen suficiente combustible antes de continuar hacia la Isla, evitando así riesgos operativos.
Mientras tanto, las aerolíneas rusas, que tradicionalmente operaban vuelos regulares entre Cuba y Rusia, han reducido su actividad a vuelos de repatriación para un pequeño número de turistas.
Al cruzar el Atlántico, el combustible no alcanza para ida y vuelta. Sin embargo, otras compañías como Iberia o Air Europa han optado por mantener sus vuelos a Cuba, pero realizando una escala en República Dominicana para cargar combustible.