
El joven enfermero cubano Iván García Pérez recuperó su libertad el jueves pasado, tras pasar más de dos meses detenido en un centro migratorio de Florida. Su caso registró un resultado favorable gracias a un habeas corpus y una fianza de 1.500 dólares, un monto inusualmente bajo para este tipo de detenciones.
El migrante, poseedor del formulario I-220A, fue arrestado el 7 de noviembre del año pasado después de asistir a una cita rutinaria con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Miramar.
Tras su detención, fue llevado inicialmente al centro conocido como “Alcatraz de los Caimanes” y posteriormente transferido a varias instalaciones, hasta ser finalmente recluido en el Broward Transitional Center (BTC).
La liberación de García Pérez fue posible gracias al recurso legal presentado por sus abogadas, quienes solicitaron un habeas corpus, el cual fue aceptado por un juez de inmigración.
El joven fue liberado en horas de la tarde y poco después se reunió con su esposa, familiares y amigos, quienes habían seguido su caso con gran preocupación y apoyo en redes sociales.
García Pérez expresó su agradecimiento por la visibilidad que su caso alcanzó en redes sociales, lo que, según el periodista Javier Díaz, fue clave para que el juez conociera su situación y le otorgara la fianza que por ahora evita su deportación a Cuba.
El joven no ha violado ninguna ley estadounidense y se encuentra en proceso de obtener un parole. Su liberación se considera una victoria importante frente a la incertidumbre que enfrentan miles de cubanos con el estatus I-220A.
Muerte de migrante cubano en centro de Texas genera controversia
En otro hecho relacionado con la detención de migrantes cubanos, Geraldo Lunas Campos falleció a los 55 años cuando se encontraba en un centro de detención de Texas.
El gobierno estadounidense sostiene que el migrante atentó contra su vida mientras el personal trataba de salvarlo, pero testigos y un informe preliminar de la autopsia apuntan a un posible homicidio tras un altercado con los guardias del centro.
Lunas Campos había sido detenido por el ICE debido a su historial delictivo. La muerte ocurrió en Camp East Montana, una instalación de detención en el desierto de Texas, operada por un contratista privado sin experiencia previa en la gestión de cárceles.
Según un testigo, el detenido fue derribado por los guardias y sometido a una llave de estrangulamiento hasta perder el conocimiento. El hombre que vio la escena indicó que las últimas palabras de Lunas Campos fueron que no podía respirar.
ICE ha declarado que el cubano se resistió violentamente al personal de seguridad y que, tras el forcejeo, dejó de respirar. A pesar de los esfuerzos de reanimación, el inmigrante fue declarado muerto al llegar los paramédicos.
Sin embargo, el informe preliminar de la autopsia apunta a la asfixia por compresión del pecho y del cuello como causa de la muerte, lo que sugiere que la muerte podría haber sido un homicidio.