
Una joven madre primeriza de 35,4 semanas de embarazo fue atendida de urgencia luego de presentar un parto de alto riesgo fuera de un hospital en el municipio de Los Arabos, en Matanzas.
La paciente, procedente del poblado de Cuatro Esquinas, llegó al hospital tras haber tenido un parto pelviano complicado por una circular del cordón umbilical y la presencia de líquido meconial, lo que aumentaba el riesgo tanto para la madre como para el recién nacido.
De acuerdo con el informe de la Dirección Provincial de Salud de Matanzas, ante la complejidad del cuadro, el equipo médico activó los protocolos de emergencia para estabilizar a ambos pacientes, aplicando las medidas necesarias para garantizar la atención especializada requerida.
Aunque el personal médico logró manejar la crisis en el momento, las autoridades sanitarias no proporcionaron detalles sobre la evolución posterior de la madre y el bebé, aunque en fotografías publicadas por dicha dirección en Facebook, tanto la madre como el recién nacido se ven estables.
“Con un nudo en la garganta, pero con la adrenalina de saber que lo primero y más esencial era salvar la vida de la mamá y su bebé, cada uno dio lo mejor de sí. Se vivieron muchos sentimientos encontrados: tensión, esperanza, compromiso. Y el resultado fue un profundo orgullo por cada profesional que se sumó a esta emergencia”, dice el post.
Régimen utiliza el embargo petrolero como pretexto en la crisis de su sistema de salud
Según el diario oficialista Granma, el embargo petrolero de Estados Unidos a la Isla pone en riesgo la salud de más de 32.000 mujeres embarazadas y 61.000 menores de un año.
El gobierno cubano asegura que la escasez de combustible está limitando la capacidad para realizar ultrasonidos obstétricos, tratar casos graves de morbilidad materna y atender a pacientes con enfermedades crónicas o cáncer.
Sin embargo, este discurso oficial sobre la “guerra económica” no toma en cuenta las complicaciones preexistentes dentro del sistema de salud cubano, que han sido denunciadas mucho antes de la imposición de nuevas sanciones por parte de EEUU.
En diciembre pasado, Yurisnel Domenech Atencio denunció que su esposa y otras 14 embarazadas en el hospital de Media Luna, en Granma, no podían hacerse ultrasonidos debido a la falta de combustible para la planta eléctrica del hospital.
Curiosamente, el combustible apareció de inmediato cuando fue necesario para trasladar personas a un acto político en Cinco Palmas, lo que generó aún más indignación.
El testimonio de Domenech fue tomado en cuenta solo para interrogarlo por agentes de la seguridad del Estado, quienes lo acusaron de “instigar a la violencia”. Sin embargo, nunca se investigó la denuncia sobre la situación de las embarazadas ni se tomaron medidas para mejorar las condiciones en los hospitales.


Yo insisto en que no ataquen más al sistema de Castro y que por favor no apoyen a los ricos, anhelando siempre hospitales costosos, multimillonarios y que pongan los pies en la tierra. No sé quién les ordena que digan todo esto que dicen una y otra vez. Ni cuanto les pagan.
Pero están poniendo en riesgo la salud del pueblo trabajador.
Lo que yo veo es un sistema perfecto, pensado por Fidel para todo el pueblo de Cuba. El héroe Salvador.