
La activista cubana por los derechos humanos Anamely Ramos denunció el lunes que el rapero y preso político Maikel Castillo, conocido como Maikel Osorbo, enfrenta un nuevo proceso penal dentro de la prisión.
Según Ramos, el artista fue trasladado a una celda de castigo en la cárcel Kilo 8, en Pinar del Río, tras un incidente con otro recluso el pasado 16 de agosto.
De acuerdo con la denuncia, Osorbo protagonizó una pelea con un preso común que lo agredió bajo la supuesta instigación del oficial penitenciario Lázaro Domínguez. Como consecuencia, las autoridades lo sancionaron con aislamiento, mientras el otro recluso recibió un beneficio en el régimen penitenciario.
Ramos explicó que la seguridad del Estado busca acusar a Osorbo de “desacato y amenaza” por increpar a Domínguez, a quien señaló como responsable de la provocación. La activista advirtió que esta maniobra podría aumentar los años de condena del músico, en prisión desde 2021.
El preso común implicado, identificado solo como “Juancito”, había sido ubicado en la misma compañía de Osorbo apenas dos días antes del altercado. Ramos aseguró que el hombre fue colocado allí con el encargo de generar un conflicto. Tras la pelea, “Juancito” recibió la sanción mínima y posteriormente fue trasladado a un régimen menos severo.
El oficial Domínguez, en cambio, fue quien presentó la acusación formal contra el rapero. Según Ramos, esta acción lo convierte en pieza clave de un proceso que califica de represalia política. “Es evidente que lo ocurrido no responde a un hecho disciplinario aislado, sino a una estrategia contra Maikel”, afirmó.
La activista también cuestionó la versión de la seguridad del Estado, que niega responsabilidad en el caso. “Si fue una simple indisciplina, ¿por qué solo Osorbo fue castigado? ¿Por qué se le imputan cargos adicionales y se le priva de comunicación con su familia?”, preguntó Ramos en su declaración.
Familiares y allegados desconocen las condiciones actuales del artista, quien permanece incomunicado en la prisión de Kilo 8, a tres kilómetros de la cárcel conocida como “Cinco y Medio”. Tampoco han recibido confirmación oficial de los cargos que podrían presentarse en su contra.
Osorbo, de 41 años, cumple una condena de nueve años por delitos considerados políticos. Es uno de los intérpretes del tema Patria y Vida, canción que se convirtió en himno de las protestas de julio de 2021 en Cuba y que fue galardonada con dos premios Grammy Latinos.
Ramos reiteró que cualquier extensión de la condena constituiría “un acto de revictimización” contra el artista. “Su vida y su carrera fueron truncadas por quienes lo persiguieron por criticar al régimen. No dejaremos de denunciarlo”, afirmó.
La activista llamó a la comunidad internacional y a la diáspora cubana a difundir la situación del rapero contestario. Subrayó que mantener visibilidad sobre el caso es una forma de protegerlo de mayores represalias dentro del penal.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han ofrecido declaraciones públicas sobre la denuncia ni sobre el estatus procesal del rapero.