Connect with us

PERIÓDICO CUBANO

Manuel Márquez Sterling, el hombre que fue Presidente de Cuba durante seis horas

Historia de Cuba

Manuel Márquez Sterling, el hombre que fue Presidente de Cuba durante seis horas

Con la llegada de la República, se convierte en alguien cercano a Tomás Estrada Palma durante su gobierno

Manuel Márquez Sterling, el hombre que fue Presidente de Cuba durante seis horas

Por su trayectoria, es reconocido como uno de los más grandes periodistas cubanos. (Foto: Casasola – Mediateca.inah.gob.mx)

¿Sabías que hubo una pequeña etapa en Cuba en la que varios presidentes se sucedieron, uno detrás del otro, con poco margen de tiempo para apenas ejercer el poder ejecutivo y trascender por alguna acción de gobierno? En 1933, luego de la huida del dictador, Gerardo Machado, la situación en el entramado decisor del país entró en ebullición.

La nación había quedado sin mandatario y el futuro parecía despejarse poco. En ese contexto, Alberto Herrera y Franchi se convirtió en presidente interino el 12 de agosto y, al día siguiente, el Congreso decidió nombrar para que ocupase ese cargo a Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, hijo del “padre de la patria”, ex coronel de la guerra independentista, político y diplomático.

Poco gustó su trabajo a varios miembros del sector militar y de la oposición. Como consecuencia de lo anterior, el 4 de septiembre de 1933 es derrocado por un golpe de Estado conducido por Fulgencio Batista. Después llegaría un gobierno de cinco personas, conocido como Pentarquía –compuesto por Ramón Grau San Martín, Sergio Carbó, Porfirio Franca, José Miguel Irisarri y Guillermo Portela– que se mantendría al frente de la nación durante seis jornadas hasta que Grau asumió como mandatario provisional en el período que pasaría a la historia como el del Gobierno de los Cien Días.

En enero de 1934 la situación vuelve a complicarse. Las medidas impulsadas por el presidente y su secretario de Gobernación, Guerra y Marina, Antonio Guiteras, generan demasiadas desavenencias en las facciones del ejército afines al caudillo Batista. En medio de aquel escenario se da un choque de fuerzas en el Hotel Nacional y la crisis política llega a su punto más álgido. Grau se ve obligado a dejar el poder.

Al mando llegará, entonces, Carlos Hevia y Reyes-Gavilán, cirujano de profesión y miembro del Partido Revolucionario Cubano Auténtico. Desde el 15 hasta el día 18 del primer mes de 1934 ejercerá como presidente. En unos minutos había pasado de ministro de agricultura a ocupar el principal cargo de la nación. Batista y Hevia habían acordado que Carlos Mendieta, ex mambí y político, asumiría pronto las riendas, pero la situación lo supera y firma su renuncia.

Aparece, entonces, en escena Manuel Márquez Sterling, secretario de Estado durante los períodos de Grau y Hevia. Según se dice, al momento de la salida de este último, se hallaba durmiendo en una de las habitaciones del célebre Hotel Nacional.

Por su trayectoria, es reconocido como uno de los más grandes periodistas cubanos y, durante su etapa como embajador en México, hizo todo lo que estuvo en sus manos para evitar que el mandatario de ese país, Francisco Madero, fuera asesinado.

Este hombre había nacido en Lima, Perú, pero a temprana edad regresó a la tierra natal de sus padres y se instaló junto a su familia en Camagüey, territorio donde comienza a ejercer el periodismo. Funda una revista y empieza a colaborar con un medio local.

Años más tarde lo enviarán a México para paliar sus crisis de asma y luego vuelve a Cuba para estudiar Derecho en la Universidad de La Habana, carrera que no terminará. Regresa a tierras aztecas y en 1894 conoce a José Martí, quien lo convence para que se involucrara en la Guerra Necesaria. Tristemente, su enfermedad no se lo permitirá, pero se mantendrá en Nueva York y donará más de siete mil pesos al Partido Revolucionario Cubano fundado por el Apóstol. Desde ese sitio y luego desde París, actuará como propagandista de la gesta liberadora.

Con la llegada de la República, se convierte en alguien cercano a Tomás Estrada Palma durante su gobierno. Después criticará varias acciones del mandatario y se alejará de sus posturas iniciales. Combatió la Enmienda Platt y luego marchó a México donde ejercería como embajador.

Los sucesos que lo llevan al poder en Cuba, parecen suceder de la siguiente forma: llaman al cuarto donde se encontraba el hombre de letras y le ofrecen el gobierno interino. Estamos en la madrugada del día 18 de enero. Márquez Sterling no acepta. Llama por teléfono a su predecesor y jefe y le pide que vuelva a ejercer su cargo. Manuel no cree ser el indicado para ese destino o, al menos, no está dispuesto a asumirlo, inicialmente. Batista lo quiere al frente. Cerca de las seis de la mañana, el presidente del Tribunal Supremo llega para concretar el traspaso de poderes. Comienza una reunión en la que pocos se ponen de acuerdo.

Cortan la electricidad. Márquez Sterling, apremiado por los acontecimientos, jura como presidente sin otra luz que la de las velas. Son poco más de las seis y permanecerá al frente del país hasta las doce del día, momento en que entregaría su cargo en favor de Carlos Mendieta.

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement

Lo más leído en la semana

Advertisement

Vea Hola! Ota-Ola en VIVO

To Top