
La congresista Salazar lanzó este sábado 1 de agosto una advertencia dirigida a los cubanos con formulario I-220A, luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) comunicara a su oficina que algunas personas estarían recurriendo a notarios para obtener documentos de parole falsificados. La legisladora pidió abandonar esa práctica por las consecuencias penales y migratorias que puede generar en Estados Unidos.
“Estoy haciendo este vídeo para todo aquel que tiene I-220A. ICE me acaba de llamar a la oficina para decirme que hay mucha gente que tiene la I-220A que está yendo a notarios para falsificar un parole”, afirmó Salazar en un video publicado en su cuenta de X.
La representante por Florida cuestionó que alguien pueda presentar ese tipo de documentación ante las autoridades sin que sea detectada. “¿Pero ustedes verdaderamente piensan que las autoridades norteamericanas no se van a dar cuenta de que ese papel es falso?”, preguntó.
⚠️⚠️ Mi mensaje a los notarios que pretenden engañar al Gobierno de los Estados Unidos con documentos falsos.
Y a quienes tienen una I220A, no permita que un estafador destruya su futuro pic.twitter.com/PDR9fAhra5
— María Elvira Salazar 🇺🇸 (@MaElviraSalazar) August 1, 2026
Salazar alerta a cubanos con I-220A sobre documentos falsos
Salazar reconoció la incertidumbre que enfrentan quienes permanecen bajo esta categoría migratoria, pero insistió en que recurrir al fraude podría agravar sus casos. “A todo aquel que tiene I-220A que está desesperado, yo entiendo que la situación no está fácil, pero va a estar muchísimo peor para ustedes si ustedes empiezan a falsificar documentos”, aseveró.
La congresista también responsabilizó a quienes supuestamente estarían preparando esos papeles a cambio de dinero. “Y sobre todo al notario, al notario público que está falsificando estos documentos. Usted sabe muy bien que eso es penado por la ley”, señaló.
La falsificación o utilización consciente de determinados documentos migratorios puede constituir un delito federal. El 18 U.S.C. §1546 establece penas que, dependiendo de las circunstancias y antecedentes, pueden llegar a 10 años de prisión para determinadas primeras infracciones y hasta 15 años en otros supuestos.
Además, una declaración falsa material para obtener un beneficio migratorio puede provocar una determinación de inadmisibilidad. El fraude puede comprometer futuros beneficios migratorios.
Salazar advirtió que esa conducta también puede afectar las posibilidades de regularización. “Ustedes saben que yo soy la mayor defensora de ustedes, que entiendo que la cosa no está fácil, pero falsificando un documento, llevándose a las autoridades federales, lo que están haciendo es cavando su fosa y no poder nunca ser un ciudadano de los Estados Unidos”, expresó.
Los cubanos que recibieron una I-220A continúan enfrentando obstáculos para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano. La Junta de Apelaciones de Inmigración ha establecido que una liberación condicional no equivale al parole humanitario requerido para considerar a una persona “admitida o paroled” a esos efectos.
Continúa la batalla migratoria por los I-220A
El 24 de febrero de 2026 trascendió que el Tribunal de Apelaciones del Onceno Circuito anuló decisiones de la BIA en dos casos de cubanos con I-220A y devolvió los expedientes para nuevas actuaciones. El fallo no concedió residencia automática ni resolvió de manera general la situación del resto de los afectados.
Salazar mantiene gestiones ante el Departamento de Seguridad Nacional. El 17 de junio pidió al secretario Markwayne Mullin evaluar un parole-in-place para cubanos con I-220A sin antecedentes penales. En su mensaje de este sábado volvió a pedir paciencia: “Tranquilos, que yo estoy segura que hay luz al final del túnel”.