
El exministro cubano Marino Murillo Jorge, recordado por liderar la implementación de la Tarea de Ordenamiento económico, fue fotografiado este 3 de octubre paseando relajadamente por la Plaza de España, en Madrid.
Las instantáneas, difundidas por Diario de Cuba en X, vuelven a poner bajo el foco público a uno de los rostros más cuestionados de la cúpula estatal de la isla, en un momento en el que la ciudadanía atraviesa una crisis de proporciones históricas marcada por la escasez generalizada y la inflación.
El exministro #cubano Marino Murillo, padre de la Tarea de Ordenamiento y actual presidente de #Tabacuba, fue fotografiado este 3 de octubre paseando por la Plaza de España de la capital española, según imágenes enviadas a la redacción de DDC.
Su relajada presencia en #España, contrasta con la profunda crisis que dejaron sus reformas económicas en #Cuba. ¿Habrá asistido al concierto de #SilvioRodríguez en el Madrid Arena?
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El contraste con la realidad económica nacional
La presencia del actual presidente del grupo empresarial Tabacuba en territorio europeo genera una profunda fricción emocional y social entre los cubanos, tanto dentro del archipiélago como en la diáspora.
Mientras la gran mayoría de la población lidia a diario con apagones prolongados, salarios pulverizados y la imposibilidad de cubrir la canasta básica, los altos exfuncionarios vinculados al diseño de políticas fallidas disfrutan de movilidad internacional y estancias en capitales extranjeras.
Murillo, quien en su momento fue presentado como el principal artífice de las transformaciones monetarias que pulverizaron el poder adquisitivo del peso cubano, concentra de este modo las críticas recurrentes sobre la desconexión de la élite dirigente respecto a la miseria cotidiana.
De la primera plana ministerial al negocio del tabaco
Tras ocupar cargos de máxima responsabilidad como la vicepresidencia del Gobierno y la jefatura de la Comisión Permanente para la Implementación de los Lineamientos, el economista fue relegado de los núcleos directivos más estrechos del Partido Comunista de Cuba para asumir posteriormente las riendas de Tabacuba.
Aquella designación corporativa ya había sido interpretada en su momento como un reacomodo interno de figuras clave dentro del aparato estatal.
Hoy, su estampa despreocupada en espacios públicos del viejo continente alimenta el debate sobre la impunidad y el destino de quienes diseñaron directrices económicas que terminaron por asfixiar al sector productivo nacional y agravar el éxodo migratorio masivo.
Interrogantes abiertas en la opinión pública
La aparición del exfuncionario en Madrid también abre espacio a especulaciones ciudadanas sobre sus motivos de viaje, alimentando comentarios irónicos en redes sociales sobre su posible asistencia a eventos culturales recientes en la capital española.
Sin embargo, más allá de la anécdota visual, el suceso sintetiza la persistente asimetría entre las penurias del cubano de a pie y el bienestar de quienes detentan o han detentado el poder político y administrativo en la nación caribeña.