
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) afronta este sábado una de las jornadas más críticas del año, con un déficit de generación que podría alcanzar los 1 540 megawatts (MW) durante el horario pico nocturno, según datos oficiales. La situación amenaza con cortes prolongados que afectarán a la mayoría de las provincias en plena temporada de calor extremo.
En la mañana de hoy, la disponibilidad real del sistema apenas se situaba en 2000 MW, mientras que la demanda nacional ascendía a 3050 MW, lo que obligó a interrumpir de manera inmediata 1065 MW de carga residencial e industrial. Este panorama ocurre después de que el viernes se reportaran apagones continuos durante las 24 horas, con una afectación máxima de 1666 MW registrada a las 9 de la noche, incluso antes del pico previsto.
Las autoridades, en un informe oficial compartido en redes sociales, reconocen que la principal causa de este colapso es la falta de combustible en las patanas flotantes contratadas en La Habana, sumada a averías que persisten en varias plantas termoeléctricas. Entre las incidencias más graves destacan la salida por rotura de la Unidad 2 de la Central Termoeléctrica Felton, en Holguín, y la Unidad 3 de la CTE Renté, en Santiago de Cuba.
Además, permanecen en mantenimiento cuatro unidades: la número 8 en Mariel, la 2 en Santa Cruz del Norte, la 4 en Cienfuegos y la 5 en Renté. Estas paradas programadas, junto a las limitaciones técnicas, mantienen 382 MW adicionales fuera de servicio.
La generación distribuida, que debería suplir parte del déficit, también se encuentra parcialmente paralizada, dieron a conocer este sábado. Las 79 centrales no pueden operar por falta de diésel, lo que significa la pérdida de 586 MW. A esto se suman los motores de respaldo: cinco detenidos en la patana de Melones y tres en Regla, con un impacto conjunto de otros 100 MW fuera del sistema.
Para esta noche, las autoridades eléctricas informaron que podrían recuperar aproximadamente 100 MW gracias a la reincorporación de algunos motores que permanecen sin combustible. No obstante, aun con este refuerzo, la disponibilidad total se estima en apenas 2 180 MW, frente a una demanda máxima proyectada de 3650 MW, por lo que el déficit continuará en niveles críticos.
En paralelo, las 19 plantas solares fotovoltaicas distribuidas por el país produjeron el viernes 2012 megawatts-hora, con un pico de 483 MW al mediodía. Sin embargo, esta generación no logra paliar la dependencia de las termoeléctricas ni sustituir la energía que aportan las patanas.
La combinación de falta de combustible, averías acumuladas y una demanda creciente por las altas temperaturas mantiene al sistema eléctrico cubano al borde del colapso. Las autoridades no han presentado hasta ahora un plan integral para resolver el problema de forma estable, más allá de ajustes operativos y llamados a un “uso racional” de la energía.
Mientras tanto, la población cubana se prepara para otro día de incertidumbre. Sin un cronograma oficial que anticipe los cortes, muchas familias han optado por almacenar agua y cargar teléfonos, ante la expectativa de que los apagones puedan prolongarse varias horas.
Los comentarios a la publicación de la UNE no se hicieron esperar. Los cubanos han encontrado en las redes sociales una vía de desahogo y quejas: “No se preocupen que el Presidente prometió que en Julio habrá “mejorías “……lo que nunca dijo de que año……recuerdo cuando se puso a realizar los mismos cálculos y llegó a la conclusión que el Estado construiría una vivienda diaria…. ahora, hace lo mismo con los parques fotovoltaicos, mientras más cuenta saca…. menos da la cuenta….. pero toda la culpa la tiene el pueblo por permitir que personas que han demostrado su incapacidad dirijan el país…..al final es verdad, que el limón es la base de todo….”, fue una de las opiniones más contundentes.